1. La visita de mi sobrino


    Fecha: 03/10/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Me llamo Roxana, tengo 25. Soy morenita, gordita, de caderas anchas, panza suave, tetas chicas que apenas se notan bajo la ropa. Uso lentes todo el tiempo. Se que no soy la más bonita, pero hago mi lucha. Llevaba meses sin que nadie me toque, sin que nadie me mire con ganas. La necesidad me comía por dentro: sentía un calor adentro, me mojaba solo de pensar en el cuerpo de mis amigos, fantaseaba en que me abran las piernas y me usen.
    Estuve así hasta que llegó de visita mi hermana con sus hijos ahí vi a mi sobrino Alexander tenia 15 años, alto, delgado, callado aún con cara de niño de esos chicos que se la pasan con el celular,  tenía todas las luces de ser virgen, eso lo supe al instante por cómo se ponía rojo cuando yo me inclinaba y se me veía el escote, por más pequeño que fuera.
    Empecé jugando despacio. Me sentaba cerca de él en el sofá, con shorts cortos que se me metían entre los muslos gorditos. Me rascaba el muslo despacio, dejando que la mano subiera un poco más de la cuenta. Le preguntaba si tenía novia, si ya había besado a alguien, si sabía cómo hacer sentir bien a su novia. Él tartamudeaba, miraba mis lentes, mi boca, mis tetas chicas. Yo me reía bajito y le decía: - que no se pusiera nerviosa que es una broma.
    La segunda noche estaba que ardía me estaba masturbando pero no parecía funcionar. Así que pensé en alexander espere a que fueran las 12 y me metí en su cuarto sin llamar. Él estaba en la cama, con su celular. Me miró asustado. —Tía… ¿qué ...
    ... haces?
    Cerré la puerta, me quité los lentes , le dije que: - me sentía sola y que quería compañía. así que me heche a su lado, se puso nervioso solo llevaba un short corto y una polera sin sostén, se me marcaban los pezones y eso lo ponía mas nervioso.
    Me tape con su sabana y me pegue a su cuerpo, éramos casi de la misma altura, se sentía el calor dentro, estaba muy caliente frotaba mi pierna contra su cuerpo, estuvimos así unos minutos, hasta que se animo a empezar a frotar su mano con mi muslo, en ese momento decidí no perder mas el tiempo y me subí encima de él. Mi cuerpo suave y pesado lo aplastó un poco. Le agarré la cara.
    —Llevo meses sin nada de acción. Tú no sabes cómo se siente un coño caliente y chorreando. Quieres que enseñe. Quieres aprender a quitarle las ganas a una mujer.
    Él solo me miraba caliente, pero sentía su miembro presionando.
    Le bajé los boxers. Su pene saltó duro, virgen, temblando. La agarré con las dos manos, y me la metí en la boca. Chupé fuerte, mirándolo a los ojos mientras él gemía como si le estuvieran arrancando el alma. Queria que su primera vez fuera especial Le dije con la boca llena:
    —te gusta tener a una mujer así
    Cuando ya estaba a punto de correrme solo de verlo, me quité los shorts y las bragas. Mi coño estaba empapado, entre sudor y mi excitación, mis pelos estaban humedos, el clítoris duro. Me frote contra alexander y me vino un pequeño orgasmo, me senté encima de él, le agarré la polla y me la fui metiendo despacio. Era delgada en su ...
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