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Mis aventuras en el trabajo (2)
Fecha: 24/10/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Marilú, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Después de haber probado la travesura de meterme al baño con uno de los chicos que entrenaban en la academia donde yo trabajé, me sentí súper atraída por seguirlo haciendo. Resulta que 2 muchachos me tiraban indirectas y uno de ellos fue con el que hacía algunas semanas me metí a cachondear en el baño. Pasaron un par de semanas más cuando el chico insistió varias veces con que quería volver a meterse al baño conmigo a juguetear con calentura. Me miraba indiscretamente con ojos de lujuria y deseo. Las cosas no se daban para que volviéramos a encerrarnos y hacer cosas ricas hasta que, por fin el día llegó. Al igual que la vez anterior, quedamos de acuerdo en pasar uno después del otro y al fin nos volvimos a encerrar para tocarnos y besarnos delicioso. El cabrón me tocaba como adolescente en celo, parecía no llenar de lujuria y se arrebataba en cada movimiento. Me apretaba los pechos, me los chupaba, me los mordía, me jalaba el cabello, me lamía el cuello hasta dejarme toda mojada, me apretaba con fuerza mis nalgas, me las rasguñaba, me metía los dedos a mi vagina y me daba rosones por mi rajita con su pene duro y largo. Hizo que me temblaran las piernas de tan rico que tocaba mi vulva y por supuesto, yo estaba super mojada. De pronto me volteó y me agachó, yo solo obedecí y esperé hasta que sentí toda su lengua pasando por toda mi culo una y otra vez como perro sediento. Se me doblaron las piernas una y otra vez pero él me enderezaba para seguir chupándome ...
... toda la cola. Metió su lengua por mi vagina e hizo que me sintiera completamente fuera de este mundo. Comencé a mojarme tanto hasta que solté un chorro de líquido que mojó toda su cara. Luego él me jaló del cabello y me hincó para que se lo mamara ¡y lo hice con mucho gusto! Se lo mamé tan rico que hasta se lo pusieron sus ojos en blanco mientras gemía, le chupé y jalé sus bolas con mi boca mientras lo masturbé y de pronto me puso de pie, me volteó e inesperadamente ¡me lo metió por el chiquito! Fue muy extraño porque yo jamás lo había hecho y a pesar del dolor, ¡lo disfruté absolutamente! Lo hacía lento pero firme y se lo escupía para que se me resbalara todo y penetrarne hasta el fondo. Solo recuerdo que le pedía que se detuviera, que ya había sido demasiado y que yo ya no podía más... Pero el desgraciado me jalaba más y más fuerte de la cintura y me lo clavaba más y más profundo. Yo estaba asustada, frustrada, desesperada, impaciente y al mismo tiempo más que excitada, mojada, súper caliente y en el fondo quería más. Le pedí varias veces que por favor me lo sacara pero él me tenía arrinconada con sus fuerzas de hombre y en ningún momento me liberó. Cuando me quería quitar, él me empujaba y ponía mi cara en la pared mientras me apretaba una bubi con fuerza o me jalaba de la cintura. Yo no lo podía creer, sentía todo al mismo tiempo, me quería ir de ahí corriendo y al mismo tiempo gemía de placer mientras le decía que así me gustaba y que quería más... De pronto ...