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El tío-abuelo bien dotado
Fecha: 18/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: mariacristina, Fuente: SexoSinTabues
En un barrio de nuestra ciudad vivíamos con mis padres y dos hermanos en una antigua casona familiar. El tío-abuelo vivía al fondo del enorme patio, donde tenía una sencilla pero coqueta casita de ladrillos vistos, con una “enramada” a un costado. A la sombra de la antigua planta de vid, siempre estaba la mesa grande, con manteles de plástico hasta abajo… Tenía como 60 años, viudo, era alto, robusto y canoso. Al salir de la escuela (estaba en los últimos grados de Primaria), yo hacía "los deberes" con él visitándole por la tarde, apenas tenía que cruzar el patio. Así me despertó de a poco. Me sentaba en su regazo. y sentía algo duro (la tenía enorme, como después supe). Y yo misma me iba "acomodando" para centrarle justito en el medio, entre las nalguitas, donde me gustaba más. es la verdad. Mientras hacía las “tareas”, me movía hacia atrás y adelante. me tomaba de la cintura fuerte, con sus manazas. y me manejaba el "ritmo" y yo, obediente, oscilaba de atrás hacia adelante. Cada tarde era eso, duró como tres años. (ahora pienso y creo que se pajeaba sobre mis calzoncitos, porque respiraba más agitado) Fue muy delicado conmigo, todo muy placentero, es que a esa edad ya me excitaba. A la tarde mis padres no estaban, volvían del trabajo casi a la noche; uno de mis hermanos jugando afuera, como siempre; el otro iba a su Cole… y yo con él, haciendo "tareas escolares". jaja. Primero con sus dedotes, me fue abriendo el culito. nunca me desvirgó por delante, sí me iba frotando ...
... suavemente el clítoris y era muy…excitante! Fue muy cauteloso, sólo me preparaba "por atrás" y me decía que alguna vez iba a comerme esas nalgas. y lo hizo! Pero antes, una tarde me “apoyé” con una de mis manitas en su muslo… encontré “eso” con lo que tanto me gustaba jugar… cuando lo agarré (por mi propia iniciativa, fue así) me dijo que me me lo mostraría… que era un secreto entre los dos. le dije que sí con mi cabecita y ahí me dijo “lo podrás tocar… incluso saborea… se puede chupar como un helado. ” y me pidió que bajara y que entrara bajo la mesa (el mantel cubría a todos los lados). Estando ahí, lo sacó y me lo puso enfrente, levantando un poco el mantel. (Desde los otros tres lados de la mesa, no se veía nada. yo estaba “oculta” adentro!) Me encandiló lo que miré. una pija gruesa, grande, colgando. unos huevos enormes! Nunca vi a un varón desnudo (en esa época, ni porno, ni internet, ni videos, ni nada. ) Cuando lo recuerdo, pienso cómo habrá sido mi expresión uff. me imagino mis ojitos, encandilados, viendo esa ricura! Pero todavía estaba algo asustada. Me hizo acercar agarrándome del cuello y me lo puso en las manitas y me dijo: "Ahora te enseño a jugar con éste. " Así aprendí a pajear a un varón y a chupar. (hasta hoy, soy súper golosa!!) Al llegar la siguiente tarde, yo misma le agarré el paquete… es que ya me sentía como “dueña” de ese nuevo juguete! Jaja. Me lo hizo luego de varias semanas. solo anal. Pero me preparó muuuucho tiempo: me hacía sentar como en una ...