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Cuando conocí a mi macho y me hizo su novia.
Fecha: 25/10/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Claudia Gissell, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
La historia que aquí les narraré empieza cuando tenía 35 años de edad, que fue cuando decidí iniciar mi tratamiento hormonal para convertir mi cuerpo al de una mujer, pues mi mente siempre lo había sido. Efectivamente, desde que iba en la primaria noté que me gustaban las cosas femeninas, dado que tenía puras hermanas y también tenía más amigas que amigos, tal vez por eso me gustaba más jugar con mis amigas y me interesaba más por sus necesidades y gustos que por los de los hombres y, con el transcurso del tiempo ese comportamiento se hizo más notorio, pues me gustaban las plantas, cocinar, arreglar la ropa y el hogar, además no me gustaba salir; incluso, tomé cursos de corte y confección, de maquillaje y me gustaba estudiar y leer. Asimismo, nunca tuve novia, por el contrario, algunos niños y hombres me llegaron a gustar, aunque tampoco tuve novio; sin embargo, me gustó y mucho haberme vestido de mujer y que me vieran las personas, sobretodo los hombres, actos que hice cuando tenía 15 años y qué fue para acompañar a una amiga. A partir del primer día que me vestí de mujer, supe que había nacido para ser mujer; razón por la cual, me travestí muchas veces, cada que pude, pues me gustó mucho mostrar las piernas, usar tacones altos, tener pechos, aunque fueran postizos, maquillarme y sobretodo, ser tratada como mujer, pues incluso llegue a tener amigos cariñosos con los que salía, y con los que, desde luego, yo hacía el rol de la mujer, y me ...... gustaba que me manosearan, me besaran y me sometieran, aunque nunca llegamos a tener relaciones sexuales. Cuando cumplí 35 años ya vivía sola en la Ciudad de México, vestía solamente como mujer y tenía mi propia estética, por tanto, decidí que era tiempo de iniciar mi terapia hormonal para feminizar mi cuerpo, así que un miércoles fui por primera vez a una clínica de salud integral para personas transexuales, que se encuentra cerca del IPN, por el casco de santo Tomás. Llevaba puesto un vestido corto de likra en color rosa, que me quedaba a media pierna y se me entallaba, medias color natural, tacones altos rosas también, tanga oculta pene y brasier con explantes. Y cuando salí del metro colegio militar e iba caminando rumbo a la clínica, me abordó un señor como de 45 años de edad aproximadamente. Efectivamente, un hombre de edad madura, que vestía con un pantalón de mezclilla, saco negro y zapatos negros, me pidió la hora y fue haciéndome plática durante todo el camino. Yo acepté su plática porque la verdad me atraía mucho, ya que se mostraba galante, seguro, educado, caballeroso y dominante, pues, cuando le dije a donde me dirigía se ofreció a acompañarme para que mi espera no fuera tan tediosa, y como acepté me tomó del brazo, caminamos a su ritmo y dirigía la plática. Ya en la clínica me dijo que me esperaba afuera para darme mi espacio y que tan pronto saliera me invitaba a tomar un café. Por tanto, cuando salí, tomamos un taxi y me llevó a una ...