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Con mi maestro
Fecha: 26/10/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Rancho Pala, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Vivo en el rancho y voy en tercero, soy Karlita y voy a contar como me gusta mucho jugar con los hombres mayores. Bueno voy en tercero de jardín, mi maestro Luis tiene unos 58 años, es gordo y tiene mucho pelo, es muy guapo y amable con las niñas, conmigo un poco más, normalmente a nosotras nos carga en sus piernas pero últimamente siento que hay algo duro cuando me siento en sus piernas, una mañana mi mamá me dejó a las 7am ya que a esa hora llega mi maestro Luis, le explicó que por cuestiones del trabajo tiene que dejarme a esta hora, no dijo nada y que no había problema, pero no había nadie más, los otros maestr@s llegan a las 8:30, es lunes por lo que toca traje regional, traigo mi vestido de manta y mi maestro su calzon de manta. Entramos al salón pero hace mucho frío.... Profe Luis: Karlita hace mucho frío, no tienes frío???? Yo: ay si profe Profe Luis: si quieres te cargo y te tapó con mi manta! Que dices??? Yo: siiiiiiii Me dirijo a mi maestro y me siento en sus piernas, me tapó con su chal , me recosté en su panza y abrí mis piernas, después me abraza y me ...
... dice Profe Luis: no te enojas si te abrazo? Yo: no profe Profe Luis: gracias, oye tus piernas están muy frías!!! Me estaba tocando mis piernas con sus manos grandes , poco a poco iba subiendo hasta que su mano llegó a mi panochita, me hacía cosquillas con sus dedos haciendo presión, yo solo gemía y le dije que me hace cosquillas, pero no me decía nada, después hizo de ladito mi tanga y me empezó a meter su dedo Profe Luis: te gusta lo que estamos jugando princesa? Yo: ay si profe que rico Se bajó su pantalón y se sacó su gusanote peludo y me empezó a meter en mi panochita lentamente primero la cabeza, yo gemía y pujaba después me metió la mitad hasta que me la metió toda, lentamente me empezó a moverse.... Profe Luis: ay que rico Karlita pero no vayas a decir nada porque nos pueden regañar Yo: no diré nada de nuestro juego Profe Luis: cuando quieras podemos jugar otra vez Yo seguía saltando hasta que sentí un chorro espeso dentro de mí. Me baje y fui al baño, regrese y me fui a sentar en mi mesa, la clase fue como siempre y más tarde mi mamá paso por mí.
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