1. El gran pene de mi amigo


    Fecha: 29/10/2026, Categorías: Jóvenes Tus Relatos Autor: Caroline, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hola soy Caroline, soy un chico en proceso de transición gracias a la pija de mi amigo Sirio. Él no lo sabe aún. Tenemos una relación en secreto diría yo, que convenimos en que sea parte de nuestra gran amistad. Sirio es de los convencidos de su heterosexualidad y yo solo le sigo el juego desde 3er año, sí, nos gustan las mujeres pero ni que hayamos tenido trato constante para ligar y las que mas nos gustan apenas nos hablan unos pocos dias a la semana. Harto de soportar los deseos de tener contacto físico y más íntimo con el sexo opuesto Sirio en su locura propuso vestirme de mujer y simular un encuentro, yo accedí entre risas pero es algo que siempre me llamó la verdad y seguramente podria comparar mi pito con el de mi amigo que por alguna extraña razón siempre me pareció que mi pito no estaba tan desarrollado. Esto teniendo en cuenta mi precocidad en el sexo y habiendo visto miembros descomunales en la pornografia. Sin embargo no estaba tan errado porque cuando yo estaba sentado sobre Sirio entre sus brazos pude sentir como crecia un bulto entre sus piernas que hacia más y más presión en mi cola. Jamás había visto a ningún chico o mujer, incluso, con tanto deseo como me pasó con Sirio ese día. Traté de disimular lo mejor que pude como hacía él pero cuando no podía giraba la vista lo cual era peor o mejor también porque Sirio agarraba y sujetaba con mayor insistencia. Le gustaba el acto, acariciaba mis piernas, mi cola y mi rostro como todo un galán actuando seducción. Yo ...
    ... me ruborizaba por momentos y trataba de disimular mi excitación con carcajadas. Sirio me había conseguido un vestido, zapatos y joyas de su abuela me dijo. El acto era algo hasta cómico pero se puso 100% serio y excitante cuando comenzamos a besarnos. Fueron unos besitos de labios inocentes, piquitos, que pasaron a ser chupones y lengüetazos. Cuando me quise dar cuenta ya tenía la cintura de Sirio frente a mi rostro mientras comenzaba a desajustarse los pantalones y decía algo así como que su Dulcinea debía probar un rico dulce, que de seguro me gustaría. Me pidió que cerrara los ojos y abriera bien grande mi dulce boquita, y así lo hice. Sentí cómo algo grande hinchado y palpitante me llenaba mi dulce boquita cómo decía él. Vamos saborealo, me dijo, y así lo hice, no era dulce pero me agradaba la sensación que me generaba. Cuando abrí los ojos era inmenso y eso que apenas habia introducido solo un poquito, podía saborear su cabeza la cual se sentía muy resbalosa y sabía saladita. Sirio me decía que lo hacía muy bien, que era todo mio, mi dulce, me alentaba a que pruebe mas empujandolo y presionando mi cabeza, lo hacía como si su pija se consumiera en mi dulce boquita pero la realidad es que cada vez la sentía más llena con su pija tocando mi campana, con mi saliva y su sabia que ya empezaban a escarparse y escurrir fuera de mis labios. Sirio decía que era increible, sin dudas era mejor que masturbarse y que toda pija debía tener su depósito de semen así como todo Romeo debía ...
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