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¡ESO ES TENER AGUANTE!
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
¡Es para seguir haciendo compras en ese almacén! Herminia no deja de darme datos: cuál es el día, cuál es la hora, que es lo que más me gusta, que otra cosa quiero… Ella está siempre dispuesta a ofrecerme lo que me gusta… Solamente quiere de mí que no me olvide de ella y que la complazca siempre que tenga ganas y oportunidad. Y así estamos…: cinco semanas desde la primera vez…, ¡y llegamos a echarnos cinco polvos en una semana! ¡Coge como las diosas! ¡Por lo menos como Afrodita! Pero…, en verdad, yo, lujurioso y pervertido, le tengo ganas a su sobrina…, bueno, por lo menos a una de ellas…, en principio… -Herminia, mi amor… Sabés lo bien que la pasamos en la cama… - Estábamos “tirados”, recuperándonos de la tremenda culiada que le acababa de dar… -¡Jajaja! ¡Careta! ¡También me cogiste parada, contra la pared…! ¡Y recostada contra la mesa de la cocina! ¡Y bien que me llenaste el culo de leche! -Bueee…, es una figura poética… Coger en la cama es una manera genérica de echarse un polvo… -¡Pero vos lo hacés en todas partes! ¿Te acordás cuando me tropecé en la sala? No me había repuesto de la caída… ¡y me cogiste tirada en el suelo! -¡Y se te pasó todo dolor! -Bueeee…, si…, eso es verdad… ¡Solamente me quedó doliendo el culo! ¡Y no me podía sentar! -¡Para mejor! Solamente te podías acostar boca abajo… -¡Y esa tarde me llenaste el culo tres veces! ¡Hasta el colchón tuve que dar vuelta! -No te quejés…, lo dimos vuelta entre los dos…, y te acostumbraste a poner un ...
... nylon sobre el colchón, debajo de las sábanas… -Claro… ¡no hay mal que por bien no venga! – Herminia no deja de pajearme, como hace siempre que nos relajamos. A veces le tengo que decir que pare, por lo sensible que me deja la pija. -¿Y cuál es el mal? ¿Me podés decir? -Es un decir…, como “coger en la cama…” Con vos no hay nada mal…, todo lo contrario… ¡Salvo que no me puedo sentar! ¡Jajaja! Pero es mi culpa…, porque te lo ofrezco con cariño y placer…, ¡y me gusta tanto! -No hago otra cosa que mantener tu culo en buen estado… -¡Para tu pija! Para sentarme tengo que ponerme medio torcida… -Nada más que hasta que se adapte… La encantadora Herminia estaba sentada sobre sus talones, entre mis piernas, acariciándome suavemente. Le gusta tenerla entre sus manos, aunque sabe cuándo tiene que aflojar, a fin de no hacerme eyacular. ¡No quiere que luego no tenga para darle! -¿Desde cuándo estás en el pueblo? – No sé a qué viene la pregunta… -Y…, hace cosa de un mes y medio…, o poco más… -¡Hace siete semanas! -Y… si sabés… ¿para qué me preguntás? -Bueno…, un decir… ¡y a los 13 días ya me tenías ensartada! -¡No te obligué! -¡Pero fuiste un turro! ¿Cómo sabías que hacía como seis meses que no cogía? -No lo sabía…, solamente me di cuenta que en este pueblo no hay machos…, todos viejos… -¡Los jóvenes se rajan a la ciudad! -Y bueno…, ¿qué pasa? -¡Todas las mujeres andamos alzadas! -¿Yo tengo la culpa? -¡Jaja! No para nada…, pero te diste cuenta enseguida… -Hace algunos años ...