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Historias de jovencitas 1: Nancy y el entrenador
Fecha: 18/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: JovenDe20, Fuente: SexoSinTabues
... hombres no se le convirtió en ese cuerpo musculoso, al contrario de eso se le hicieron unas piernas carnosas y firmes, bien torneadas, con una cintura delgada sin un gramo de grasa y dura, sus brazos aunque delgados como de chica, eran duros también, se le habían formado unas nalgas respingonas y unos senos medianos pero bien erguidos, tanto que nunca se movían de su lugar, siempre bien paraditos delante de ella, lo malo para los que entrenaban con la chica, es que seguía cubriendo su cuerpo, como siempre usando ropa deportiva, pero con ese cuerpo de lujo también llego la vanidad, ella sabía que en ese gimnasio, desde el más joven, al más viejo la deseaban tener en la cama. Muchos chicos, que también entrenaba donde ella lo hacía, le habían declarado su amor, pero ella estaba tan concentrada en los deportes, que ni siquiera les hacía caso, pero la razón principal de tanto rechazo, era porque Nancy tenía un ego enorme, que era alimentado sin saberlo por todos los que entrenaban en el lugar, era linda por fuera pero por dentro, a todos los veía muy por abajo, no sería novia de cualquier tipo de barrio, que aunque ella vivía humildemente, desde que se le formo ese cuerpo siempre se sintió más que los demás, a todos los veía morenos y mugrosos, desgraciadamente Nancy era algo elitista, si algún día llegara a tener novio, este sería igual que ella blanco, guapo y con un cuerpo atlético, no como esa bola de mugrosos con los que tenía que convivir a diario si quería entrenar, ...
... saludarlos para ella era cada vez más difícil, ya que los veía ignorantes a todos, pero en especial había uno, ella se quería morir cada que lo veía, no lo toleraba ni un poco, un día como cualquiera entrenaba cuando de pronto le gritaron. -¡He Nancy estas bien sabrosa mamacita! Jajajaja-era Enrique, un chavo que apenas había entrado al lugar, que se las daba de muy chingón para todo, ya había retado a boxeadores con más tiempo de experiencia, se sentía bien haciendo ese tipo de cosas, Nancy no le hizo caso, siguió entrenando pegándole al saco de box, cuando volvió a escuchar. -¡quién diablos te dejo entrenar aquí! ¡Tu deberías entrenar con un tubo te verías bien desnudándote para los hombres!-eso sí molesto a la chica y volteando le dijo -¡cállate idiota! ¡Apuesto lo que quieras a que te noqueo pobre diablo!-estaba furiosa, en parte por lo que dijo, y en parte, porque en la mañana había discutido con su madre, que como siempre le recriminaba que fuera más mujer, que se dejara de tonterías, que nunca llegaría a ser nada con el box. Todo comenzaron a reír, de lo que se gritaban de lado a lado del gimnasio, de pronto ella se acerco diciendo. -te apuesto o que quieras, a que te venzo ahorita mismo en el ring infeliz-la chica de verdad estaba furiosa, quería golpear a alguien no importaba quien fuera, debía desquitarse rápido. -¡jajaja! ¿Lo que quiera dijiste? Pues quiero cogerte cabrona, así que es una apuesta, si te venzo te dejas coger jejeje-dijo el muchacho, que estaba seguro que ...