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Fiesta de disfraces (Parte II)
Fecha: 08/05/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Sophie Love, Fuente: CuentoRelatos
... la gatita a los que acompaño con dos dedos, que introducía y sacaba de mi interior, acompasados con sus lametazos. A pesar de que era la segunda vez que se comían mi conchita esta vez catwoman lo hacía con una delicadeza increíble provocándome una sensaciones indescriptibles. Esto no era lo único que ocurría en la sala pues los hombres seguían en acción. El policía situado tras la gatita jugaba con su culito dándole suaves azotes y amasándolo, pasando posteriormente a jugar con su mojada rajita y aprovechar a lubricar con estos jugos la entrada de su culito. El zorro tampoco estaba quieto sino que se masturbaba su duro miembro a la vez que torturaba con su otra mano los dulces y erguidos pezones de catwomen. El policía embistió de golpe a catwomen introduciendo su grueso miembro en el culito de esta, la cual soltó un gemido en mi conchita creándome un escalofrió por todo el cuerpo, que seguido por más lametazos me llevo a explotar por consecutiva vez en esta noche. El policía siguió bombeándole por detrás mientras yo me aparte a recuperarme y me acerque al zorro para ayudarle a masturbar su miembro. Este me soltó las manos de su miembro y lo llevo hasta en medio de mis pechos guiándome para que le masturbara así. Yo le fui masturbando su caliente miembro entre mis ...
... pechos hasta que exploto y sobre estos llenándolos con su leche. A pesar de la noche que llevábamos parecía que aún quedaban fuerzas y Carlos (el zorro) se acercó a mí y me susurro al oído “Todavía no he estado dentro de ti” y acto seguido me comió la boca. Después, se sentó sobre la cama y me indico que me colocara sobre él. Guío su miembro hacia la entrada de mi conchita y después me dijo sensualmente al oído “Ahora déjate caer sobre mi pirata” a lo cual obedecí introduciéndome de golpe todo su miembro y soltando un profundo grito. Dejo un tiempo para que se acomodara en mi interior y empezó a mover sus caderas provocándome para que cabalgara sobre él, hasta que finalmente alcanzo el orgasmo llevándome a mí a este también. Exhaustos nos tiramos sobre la cama y nos recuperamos un poco de tanta acción. Mientras el policía y catwoman acababan también sus jueguecitos tras unos largos gemidos de placer. Carlos me susurro al oído “Creo que es hora de irse a casa pirata” y me guiño un ojo. Tras esto recompusimos nuestros disfraces (aunque yo sin mi tanga ya que se lo había quedado el policía), nos despedimos tanto del policía como de catwoman y bajamos las escaleras rumbo a casa. Quien sabe… quizás esto solo haya sido el comienzo de la aventura junto a mi amigo Carlos.