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Las Pruebas de Carlitos
Fecha: 04/06/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster
... haciendo mucha mella en mí, empezaba a calentarme en serio, al decir esto se acercó a mí y ya arrimaba fuertemente su miembro a mis nalgas.- Mmm creo que eso no está bien Don, usted qué opina?- Pues creo que es normal Silvita no hay que alarmarnos tanto, además con ese culo que usted se carga sería un pecado no admirarlo- Le parece Don? Le gusta mi culo? (e instintivamente le arrimé mi enorme trasero y lo moví un poco)- Me encanta Silvita, pero lo que más me gusta es la disponibilidad que siempre tiene para mostrarlo- No crea, lo que pasa es que la ropa me queda así- Le creo pero hay que aceptar que a usted le gusta mostrarlo, vamos somos personas adultas y uno sabe…- Bueno visto de esa forma tal vez tenga un poco de razónY para entonces, ya me acariciaba los muslos por debajo de la falda y como era de esperarse el movimiento de su pelvis contra mi cadera era cada vez más perverso, yo estaba mojada a mas no poder.- Silvita creo que aún no tiene azúcar entre sus ingredientes, creo que está arriba en esa despensa, pero tiene que subir usted, yo ya estoy mayor para ello- Como diga Don AmadorTomé el banco donde hace poco estaba sentada y me subí en él, ambos sabíamos que ahí no estaba le azúcar y que todo era un pretexto para exhibir mis nalgotas.- Creo que aquí no está señor- Busque más adentro Silvita, creo que por ahí debe de estarMe paré de puntitas y mejoré así el panorama del vejete, el gusto que se estaba dando este tipo y de paso el gusto que me estaba dando yo.- No está ...
... Don, voy a bajarme, me ayuda por favor?- Claro SilvitaCon una mano tomó fuertemente una de mis nalgas por debajo de la falda con la otra sujetó mi mano y me ayudó a bajar.Me acababa de meter mano de manera descarada y yo lo había dejado hacerlo sin el menor reparo, cuanto había yo cambiado, este viejo que hace horas lo único que me causaba era repulsión ahora se aprovechaba de mi calentura para darse gusto.Entonces señalando una alacena que estaba en la parte de debajo de la barra, me indicó:- Tal vez está en aquella alacena de abajo la encuentre, puede revisar- Claro señor, con gusto- Créame que el gusto será míoAmbos estábamos en la cocina y como dije la alacena estaba un mueble por debajo de la barra, me coloqué de espaldas al viejo, de frente de mí se encontraba la entrada principal y la sala de la casa, detrás de mí estaba la cocina pero sobre todo el anciano perverso.Sabía lo que quería y yo por mi parte quería darle ese gusto o dármelo a mí no lo sé, con el tipo a mis espaladas me agaché sin doblar las rodillas, además abrí bastante las piernas, para que así el panorama de mi culo fuera el mejor. El pasaje era muy parecido a lo que había vivido con los chicos hace unas horas y similar también a lo que soñé con el Doctor Arístides en la cocina de mí casa.Así mi cuerpo estaba en un ángulo de 90 grados, con el culo al cielo y las piernas abiertas, la minifalda corta y holgada también ayudaban al trabajo, por delante del viejo sólo tenía en el horizonte una visión de unas ...