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Las Pruebas de Carlitos
Fecha: 04/06/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster
... estaba pálido por la impresión, me acerqué a él y le entregue su botella, sin decir palabra regresé al mueble y repetí justo el mismo movimiento para sacar una mi botella de vino.Evidentemente en lugar de tomar su botella y volver con mi marido, el tipo se quedó viendo el espectáculo, al incorpórame sabía que aún estaba ahí, así que inocentemente sólo le dije:- Se te ofrece algo más corazón?- Ehhh mm si gracias- Si o no?- No digo que gracias que estoy bien- Ahh ok si te ofrece algo me dices, estoy en la cocina “atendiendo” al Doctor ArístidesY entonces lo deje ahí petrificado, no se movió un ápice y me acompañó con la mirada durante todo mi camino de regreso, naturalmente le moví el culo una barbaridad para que terminara de admirar la belleza de mi trasero, mientras lo hacía brevemente fantasee con el tipo jalándose la verga con el recuerdo de lo que acababa de pasar.Estaba hecha toda una putona y me encantaba, fuera de mí, por lo que acababa de pasar y por lo que había estado pasando, regresé a la cocina con mi pequeño anciano.Al verme llegar se colocó nuevamente en la misma posición; sumisamente como una perra por su hueso, obedecí y fui a su encuentro también en la misma posición que la última vez, al acercarme al tipo, el viejo con una maestría notable me tomó de la cintura y me hizo cambiar posición, así que en lugar de pasar de frente a él, lo hice de espaldas.Fue lo mejor, con la parte de mi cuerpo que más me gusta, con mi mejor activo restregado sobre su cuerpo traté ...
... de agacharme lo suficiente para sentir su miembro en mi culo, pero la corta estatura del aciano y lo alto de mis botas me lo impidieron.Así me dirigí al fondo de la cocina, recordé entonces lo sucedido la última vez que el Doctor visitó mi casa y recree lo más posible la escena, aunque evidentemente yo tenía una actitud mucho más “complaciente” de lo había demostrado la vez anterior, así que coquetamente le dije mientras acercaba una silla:- Doctor me ayuda por favor, tenemos que bajar esos vasos para tomar el vino, como es botella nueva, es necesario cambiar de copas“No se preocupe, Silvita, usted se sube y yo le sostengo la sillita así no se me cae por la incomodidad de esa faldita que trae y yo aquí abajo le recibo los vasitos. ¿Le parece?Me paré en la silla ayudada gentilmente por él de tal manera que tenía prácticamente el culo por encima de su cabeza, abrí el armario y cuando estoy por sacar el primer par de vasos, siento un par de manos enterrarse en mis nalgas. Entonces volteo a verlo y le digo:¿Te gusta lo que ves, papito?”Silvita, usted es lo máximo… que culito que tiene usted… enorme culito… repetía como un niño que no sabe por dónde comenzar a comer solito un tremendo pastel. ¡Qué rico huele usted Silvita! –seguía repitiendo hipnotizado el viejo con la cara en mi culo.”Entonces siguió masajeando mis enormes nalgas, las estrujaba y las acariciaba, luego preso de la lujuria me pegó un par de nalgadas- Que rico papi¡¡así me gusta- Y lo que le falta Silvita, vamos a ...