1. Mi papi me folló por el culito (3ª parte)


    Fecha: 03/07/2019, Categorías: Microrelatos, Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos

    Ah, ah, ah. Gemía yo, mientras mi papi seguía follándome. Mi padre estaba encima mío y yo con mis piernas apretadas alrededor de él. Estaba a punto de correrme, y mi papi aceleró un poco más, hasta que me corrí agarrándole fuerte. Le clavé las uñas. Después de un rato, él se salió de mí y acabó masturbándose y corriéndose en mis tetas. Me soltó varios chorros de semen en ellas. Yo le sonreí. Se tumbó junto a mí y tras recuperar la respiración, cogió un clínex y me limpió las tetas.
    
    -Ahora tendré que compartirte con tu madre. Me dijo. Vuelve esta tarde.
    
    -De acuerdo papi. Le sonreí.
    
    Era mi madre, pero tampoco me apetecía mucho compartirle.
    
    A las 5 sonó el timbre. Era mi madre que volvía de viaje. Mi hermano seguía fuera y así que estábamos los tres solos. Le di dos besos a mi madre y un abrazo y le dejé a mi padre el turno de abrazarla y besarla. El me hizo un gesto con la cabeza para que me fuera, sin que me viera mi madre, y yo lo entendí enseguida.
    
    Me fui a mi habitación, cerré la puerta y me puse los cascos cerrados y la música bien alta. Al poco me dio por levantar el auricular izquierdo y oí a mi madre gemir como una loca y la cama de mis padres temblar, como si hubiera un terremoto. Volví a ponerme el auricular sobre la oreja y concentrarme en la música, para olvidarme de que mis padres estaban haciéndolo. Más tarde me dormí. Cuando abrí los ojos, vi que mi padre había entrado en mi habitación y apagó la música. Me quité los cascos.
    
    -Tu madre está ...
    ... dormida. Venía a ver si estabas bien.
    
    -Todo lo bien que se puede estar después de oír a tus padres hacerlo.
    
    -Ya sabes que ahora tengo que compartiros a las dos.
    
    -Ya lo sé. Aun así siento algo de celos.
    
    -Puedo arreglarlo.
    
    Me bajó el pantalón del pijama y me quitó las bragas. Abrió mis piernas y me comió el chocho. Yo le agarraba la cabeza porque me estaba volviendo loca de placer. Al poco me corrí, aguantando mis gemidos. Decidí devolverle el favor a mi padre y le chupé la polla. Su pene se enderezó, pero no mucho. Aun así, el decidió follarme. Se puso un preservativo e insistió en metérmela sin estar empalmado del todo. Estuvo así un rato bombeándome, pero el pene no se le ponía tieso. Y encima con el condón sobrándole, se movía dentro de mí. Terminó saliéndose y me pidió perdón.
    
    -No pasa nada. Acabas de hacerlo con mi madre.
    
    -Es verdad.
    
    -La próxima vez.
    
    Al día siguiente, estábamos desayunado en la cocina los tres juntos. Mi madre tenía un nuevo viaje de trabajo. Después de desayunar, se arregló, cogió la maleta y nos despedimos. Mi padre salió a mediodía y no volvió hasta eso de las 2. Me saludó al volver y guardó algo en un cajón de la cocina.
    
    -¿Qué es eso papá?
    
    -Nada. Algo azul, me dijo.
    
    Abrí el cajón y vi que era una pastilla azul.
    
    -Es para ayudarme... a... ya sabes.
    
    Ponía Viagra en la parte de atrás. La cogió de mi mano, la abrió y se la tragó. A los dos minutos su pene estaba erecto. Me cogió y me dijo que me llevaba a su habitación. ...
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