-
casi pierdo a mama
Fecha: 28/07/2019, Autor: ferrdum678, Fuente: xHamster
... últimos treinta minutos no la hubieran perturbado en lo absoluto. Pero entre todo eso ella había mencionado que nos observaban, así que, esa podría ser la explicación a su comportamiento.A partir de ahí, no había regreso. Nuestras vidas estarían en riesgo si no actuaba apropiadamente. Afortunadamente, mamá estaba un paso adelante en ese aspecto. Miré como mamá colocaba sus palmas en la parte superior del respaldo para después reclinar su cabeza de lado sobre el mismo, al terminar unos pequeños ajustes para quedar bien equilibrada, hizo sus brazos hacia atrás y cuidadosamente con sus manos, dedos y uñas tomó una buena porción de carne de ambas nalgas y tiró de ellas separándolas de par en par. La textura rígida de su rosado ano se estiraba en forma radial en todas direcciones, jalándose hacia fuera del centro hasta que un pequeño, y redondo agujero se formó.Con mis piernas listas para rendirme, mire el temor de la mujer que me reprendía hace mucho tiempo. La misma mujer que ahora alimentaba el fuego de mi deseo por su voluptuoso trasero. No teniendo otra opción, mis pupilas hicieron los ajustes necesarios para capturar la imagen de sus maduros montes de carne. Naturalmente, el efecto disparo los niveles de testosterona, elevando mi libido al máximo.Finalmente pude acercarme al sillón y ubicarme detrás de ella, ahora, tan cerca del objeto de mis deseos, pude ver que fue lo que atrajo a esta bola de criminales a mi madre. No soy experto cuando se trata de culos y nalgas, ...
... pero el de mamá rompía un nuevo record, por lo menos para mi.La secuencia de eventos que nos había juntado, demandaba la consumación de nuestra relación madre-hijo en un modo en el que nunca habíamos pensado. Sea por fe o por deseo, me fui acercando más y más estrechando los pocos centímetros que separaban mi pito de su expuesto culo, listo para cometer un pecado que ninguna cultura aprobaba.Temblando de lujuria, alinee mi pito con su resbaloso ano y delicadamente empujé contra la tensa membrana; miré con la respiración acelerada como su rosado anillo fácilmente se hundía antes de estirarse apretadamente alrededor de la morada cabeza de mi pene. Gemí por la combinación de placer ejercida por sus esfínteres, la banda de fibras musculares que formaban su agujero, hacían un sello hermético alrededor de mi hinchada cabeza, previniendo que el flujo de aire entrara o saliera de su recto.Comencé entonces el proceso de ensartar a mamá en mi grueso falo, lo introduje centímetro a centímetro y poco a poco, mirando su estriado anillo resbalando contra la parte dorsal de mi pito. Empujaba y pausaba mi camino dentro de su cavidad anal, hasta que mi verga estuvo enterrada por completo en su culo. En toda la excitación de poder tener al fin sexo anal con mamá, se me olvido por completo ponerme el condón que me había dado, pero a este punto, no sabía si tendría la fuerza de parar ahora. Además, haciendo todo ese movimiento solo llamaría la atención de invitados indeseados.Ahora que ya estaba ...