1. En el servicio social se aprende (II)


    Fecha: 22/06/2017, Categorías: Dominación / BDSM Autor: rebecamayo, Fuente: CuentoRelatos

    Antes que nada les agradezco muchísimo todos sus comentarios luego de mi anterior relato y bueno como les dije en las respuestas a sus correos ésta es la siguiente parte de como mi servicio social se convirtió en servicio sexual.
    
    Luego de ese maravilloso momento que pasamos en la oficina de mi jefe y después de haberme limpiado mi rajita en el baño privado que tiene, regrese al lugar que yo ocupaba obviamente cansadita, pero muy satisfecha, a pesar de que fue rápido si me dejo contenta, cuando me fui a despedir nos dimos un besito y el aprovecho para darme un apretón en las pompas.
    
    Cuando llegue a mi casa la verdad es que seguía disfrutando de lo sucedido y no pude menos que masturbarme de una manera deliciosa tocando mi almejita, abriendo mis labios, luego tocando mi clítoris y metiéndome dos deditos tan profundo como era posible para luego hacerlo con más velocidad hasta que exploté en un maravilloso orgasmo que me dejo más que relajada y lista para perderme en un profundo sueño hasta que el despertador me regreso a la realidad de que había que ir a la escuela y bueno las obligaciones primero, además de ahora tenía una motivación especial.
    
    Ese día en especial las horas de clase se me hicieron larguísimas, pero al final llego la hora de salir y de ir hacia la oficina, en cuanto entré mi corazón latía con más fuerza y por fin llegó el momento de saludar al jefe, como siempre lo hacíamos o sea todas, luego de un momento se asistente me dijo que fuera a su oficina ...
    ... porque quería comentarme unas cosas.
    
    Al entrar estaba sentado en su escritorio, me pidió que me sentara y comenzamos a platicar en relación a lo que había pasado la tarde anterior, fue como poner las cartas sobre la mesa y ver hasta donde ambos seriamos capaces de llegar o de hacer, me dijo que siempre le han gustado las jóvenes y más aún cuando usan uniformes (para mis adentros agregué que más todavía si eran tan putitas como yo jejeje) y que desde que me vio le guste mucho, después de varias cosas más me dijo que quería que siguiéramos cogiendo y de mi parte le dije que a mí también me había gustado mucho y de mi fijación por los hombres mayores, que también quería que hubiera más momentos como el que habíamos compartido, pero que si le pedía que fuera lo más discreto en la oficina, no quería que nadie se diera cuenta, comenzamos a hacer algunos acuerdos y así llegamos a que solo sería sexo y nada más, el ofreció aumentar mi ayuda económica que nos daban, pero como creí que sería muy obvio le dije que si aceptaba pero que lo hiciera de su mano a la mía, además como siempre he sido fanática de la lencería sexy pensé en destinar ese dinero extra para esos gustos y algunos otros.
    
    Luego de aceptar convertirme en su putita particular me pidió que lo primero que haría cuando llegara a la oficina sería quitarme mi tanga, bikini o panty, no quería que debajo de mi falda hubiera nada que le impidiera tocarme en directo mis nalguitas o mi rajita, estuve de acuerdo obviamente con ...
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