1. UNA PAJA EN TRANSPORTE PÚBLICO


    Fecha: 07/11/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: glauca27, Fuente: SexoSinTabues

    Ya he comentado en ocasiones anteriores que siento verdadero pavor que me metan mano en espacios públicos, pero al mismo tiempo si voy acompañada de mi chico y es él quien lleva el absoluto control de la situación, ese terror propio de mi naturaleza tímida y discreta se convierte en un nerviosismo muy morboso y excitante. Una de las muchas formas que 'el Moi' (uno de mis chicos Dom) tenía de castigarme en público era entrar juntos en el Metro a hora punta . Me conducía al final del vagón donde el espacio era un amasijo de cuerpos apretados, anónimos y sudados a última hora de la madrugada devuelta tras un viernes de marcha. Me obligaba a disimular ante los pasajeros anónimos, y si alguno de ellos (a veces sucedía) se me insinuaba o me metía mano, no debía oponer resistencia. Eso a él le daba un morbo especial y le excitaba bastante - Si veo se trata de un buen macho como yo estás obligada a complacerle, siempre y cuando yo lo ordene y permita. Horas antes de salir los dos de mi casa, me introdujo en el culo un plug que aumentaba progresivamente de tamaño si se apretaba una perilla que lo llenaba de aire a presión. El plug estaba estratégicamente colocado en mi cuerpo para que él lo accionase cuando le viniese en gana. Le oí susurrarme al oído: - Te voy a follar aquí, puta, delante de todos éstos. Te voy a clavar la polla del tirón después de sacarte el plug que llevas puesto. Tienes que estar ya bien dilatada y caliente. Dime ¿te follo aquí dentro? ¿lo estás deseando, ...
    ... verdad? y no te atrevas a gritar o armar bulla porque sabes muy bien cómo reacciono. Me conoces bien. Apretó su cuerpo aún más contra el mío y con una mano se cercioró de que el plug seguía dentro de mi agujero. Sentí el calor de su piel masculina, sus volúmenes de macho dominante aplastándome sobre la superficie del vagón y refregando sus caderas y muslos como si me estuviese follando allí delante de todos. Accionó la perilla y el aparato aumentó de tamaño dilatando considerablemente mi ojete. - Ahora, mírale los paquetes a los tíos. Con disimulo pero míralos imaginando qué se esconde debajo de esos pantalones… ¿Te gustaría ponerte de rodillas y comerle a polla a todos éstos, verdad putita? Dime ¿te mueres de ganas por sacarles la polla y mamárselas, eh? Contesta: sí o no? Yo estaba muerta de miedo, no me atrevía ni siquiera a asentir. Ver la tensión y angustia que me provocaba el no descubrirlo ante el resto viajeros y disimular al mismo tiempo, a él le excitaba muchísimo. Comenzó a meterme mano: pellizcar y acariciar mis nalgas, palpar con sus dedos el grosor del anillos carnoso que el plug me estaba haciendo dilatar. Apenas podía soportar el dolor y la tensión que aquella situación me estaba provocando. - Nena, estás mojando tus braguitas. Estás que te mueres de ganas por un macho. Mírame, dímelo con la mirada Introdujo una de sus manos libres por debajo de mi ropa hasta alcanzar una de mis tetas. La agarró y comenzó a manosearla para después pellizcar el pezón con fuerza. Gemí ...
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