1. El Rostro de la Dama del Bosque


    Fecha: 04/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    EL ROSTRO DE LA DAMA DEL BOSQUE. UN RELATO FEMDOM. (Madre/hijo) El nombre de mi madre-ama es Mónica Pilar, es recién divorciada, no práctica religión alguna aunque dice ser 'creyente', cuando esto comenzó en el año 2001 ella tenía 40 años, tiene un cuerpo muy atractivo, lo cual es una de las razones por las que estoy enamorado de ella y es su instrumento principal para tenerme siempre detrás de ella como perrito, lo conserva porque hace mucho ejercicio, también desde que yo era muy joven me obligaba a ejercitarme y llegamos a compartir el ejercicio como estilo de vida aunque llegué a ser esbelto pero no atlético. Jamás he pensado siquiera en denunciarla por someterme a escenarios femdom aunque lo que ella hace conmigo cada día es técnicamente abuso contra un menor, pero al contrario, aunque me hace sufrir y a veces al límite de mis fuerzas, en serio no podría estar más feliz con mi vida de sumiso y ella confía ciento por ciento en mi silencio. Mi nombre es Juan, yo tenía 16 años. Mi padre creció profesionalmente y eso es poco decir, vivimos muchos años entre lujos y los placeres que da el dinero pero mis padres se divorciaron porque mi madre-ama y yo queríamos iniciar una nueva vida juntos. Obvio, no le dijo eso a mi padre, mi mamá argumentó que estaba insatisfecha sexualmente sin contar que ella tenía a su vez cuantiosos recursos por su cuenta. No le costó trabajo comprar a mi padre con dinero y la casa donde vivíamos en el Distrito, mi padre es un hombre débil y apocado al ...
    ... que mi propia madre-ama le llevaba seis años, mi padre por otra parte deseaba iniciar una nueva vida con una señora cincuentona y amiga de su madre. Desde luego, mi papá nunca se ha enterado que en secreto yo soy esclavo sexual de mi madre. Viene a mi memoria la ocasión en que mi madre-ama me tuvo a cuatro patas desnudo mientras me azotaba en castigo por haberle mentido, muerto de vergüenza al principio y pensando mil cosas que no podía digerir pero ya después con sumisión y un disfrute total ante cada azote que me propinó esa primera vez. Mi madre vestía un traje de baño verde de una pieza y me preguntaba con insistencia; ¿Te gusta esto? Desde ese día su sonrisa empezó a ser todo para mí. Mi miembro, incomprensiblemente, de nuevo estaba erecto, cosa que no pasó desapercibido a mi madre-ama. Es por bonitos recuerdos como éstos que cuando mi madre-ama me anunció que ahora viviríamos ella y yo solos en otra casa y otra ciudad supe que ese juego perverso de dominación de ella hacia mí no tendría límites a la par de nuestra incipiente relación incestuosa secreta. La verdad es que no creía que tanta belleza pudiera ser realidad. Podría realizarme al fin como su hijo-esclavo por completo. Un sueño hecho realidad. Al llegar a nuestro destino y bajar del avión entró al baño en el aeropuerto, cuando salió, se veía muy sexy, esos pantalones hacían lucir su culo y el top negro resaltaba sus senos muy bien, ahí estaba yo esperándola, se acercó a mí y mi vista se fue directo a sus pezones ...
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