1. (5) Reflexiones sin bragas


    Fecha: 07/01/2020, Categorías: Otras Categorías, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    ... mientras se colgaba el bolsito del hombro. Ainhoa la siguió hasta la mesa de los dos caballeros-. Hola, soy Ana y ella es Ainhoa.
    
    -¿Qué tal?
    
    -Encantados de conoceros. Yo soy Lolo y él es mi hermano Santi.
    
    -Muchas gracias por el gesto –lo dijo Ainhoa de corazón.
    
    -No es nada. Os merecéis eso y más –aseguró Lolo-. Enseguida reconocemos la clase y la belleza, y lo valoramos mucho.
    
    -¿Os vais ya? –se preocupó Santi-. Lolo y yo tenemos un yate atracado en el puerto. Está cerca. Podemos ir los cuatro y disfrutar de la noche.
    
    -Me parece genial. ¿Qué te parece, Ani?
    
    -Que ya tardamos –soltó Ana una dulce risita.
    
    -Nosotros hemos acabado el postre hará 10 minutos –aclaró Santi-. ¿Pagamos y nos vamos?
    
    -Parece que los cuatro estamos de acuerdo –se alegró Ainhoa.
    
    -Pues venga.
    
    Lolo pagó su cena y la de las chicas, y se encaminaron al yate.
    
    Santi le pasó el brazo por los hombros de Ana y fue bajando hasta cogerla del culo. Ana rio complacida.
    
    Lolo hizo lo propio con Ainhoa.
    
    -Oléis muy bien –lo notó Santi con excitación.
    
    -Nosotras lo hacemos todo muy bien –rio Ainhoa.
    
    -¿Incluso el sexo? –se atrevió Lolo.
    
    -En eso no me gana nadie –sacó Ana la lengua y le pegó un lametón en la cara de Santi.
    
    Hubo risas.
    
    -¿Qué yate es? –se impacientaba Ainhoa.
    
    -Ese de allí.
    
    -Wow, qué lujazo –se fijó Ainhoa-. Es para mojar las bragas.
    
    -Yo ya las llevo mojadas –rio Ana.
    
    -No te creo. Mientes –jugó Santi.
    
    -Dame la mano –se la metió bajo su ...
    ... minifalda-. Palpa.
    
    -Hey, es verdad.
    
    -Oye, cabrón, ¿qué haces?
    
    -Meter la mano. ¿No te gusta?
    
    -Mmmmm…
    
    -Ten cuidado, Santi, que Ani es muy fácil de correr –rio Ainhoa.
    
    -Santi, saca el dedito.
    
    -¿Y si no quiero?
    
    -MMMMM… Santi…. Ohhhh…
    
    -¿Qué te hace, guarra? –se divertía Ainhoa.
    
    -¿Tú qué crees? El mete saca manual uuuuuy… para que me corro aquí mismo… Santi, joder… mmmmm… puta… ohhhhh…
    
    Santi fue bueno y sacó el dedo y a renglón seguido la mano. Ese mismo dedo se lo chupó con gusto.
    
    -Mmmmm, sabe a frambuesa –lo saboreó Santi con gusto.
    
    Más risas.
    
    El yate resplandecía con el reflejo de las luces en el mar.
    
    -Uuuuh –aulló Ainhoa mientras subía a bordo.
    
    -Por aquí –bajaron por unas escaleras hasta la zona de camarotes.
    
    -Puta hermosa –palmeó Lolo el culo de Ainhoa. Ella rio.
    
    Ana se iba quitando las bragas a medida que andaba.
    
    -Wow, me encantan tus bragas –se fijó Santi.
    
    -Compradas en Beverly Hills. Mil doscientos dólares.
    
    A eso que cruzaron por delante de una sala donde discutían un hombre con otro asiático. Este se quedó prendado de Ana al verla pasar.
    
    -¿Qué pasa ahí? –se intrigó Ainhoa.
    
    -Es mi padre. Asuntos de negocios. Los chinos siempre dan por culo –aseguró Lolo.
    
    Llegaron a un salón con las paredes acristaladas y lujo a donde pusieras la mirada.
    
    -Hey, me encanta –comprobó Ainhoa una mesa de cristal de bohemia.
    
    -¿Hay champán? –exigió Ana.
    
    -Claro. Podemos pedirla.
    
    -Y fresas con nata.
    
    -Hecho.
    
    -Y un ...
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