1. La sumisión de la chica con grandes tetas (parte 1)


    Fecha: 11/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Andreiv, Fuente: SexoSinTabues

    ... mí y hacía un par meses que estaba viviendo en su nuevo departamento, trabajaba como profesora de francés en un colegio privado en el municipio de San Pedro. Creo que pasé demasiado tiempo mirando los grandes pechos, que al inclinarse en su asiento caían en la mesa y parecían a punto de quebrarla, porque comenzó a ponerse seria y se cubrió con el saco que llevaba. Me disculpé al ser sorprendido de tal manera, y siendo descaradamente directo le dije que era muy hermosa, que no podía dejar de ver los pechos tan grandes que tenía enfrente de mi. Ella se sonrojó y a pesar de que su primera reacción fue una mirada de enojo su expresión se fue relajando cuando la miré directamente a los ojos. Tengo unos ojos verdes con una mirada profunda, que tengo la impresión que tienen un efecto relajante en las personas cuando los veo a los ojos. Rápidamente, al ver la duda en sus ojos, aproveché para tomarle la mano y pedirle que fuéramos a un lugar más privado. Debió impresionarla mucho la seguridad con que se lo dije, porque casi pude sentir la electricidad recorriendo su espina dorsal y el pulso acelerado que le provocó un leve temblor en la punta de los dedos. Ella en un estado de duda sobre las emociones que experimentaba abrió varias veces la boca para intentar decir algo, pero lo único que pudo alcanzar a decir fue un 'Es. '. 'Perfecto, pago y vamos a mi departamento', dije aprovechando el estado en que se encontraba. A muchos les parecerá difícil de creer que una chica que ha sido ...
    ... víctima de un acoso en el mismo día aceptara la invitación de un extraño que tiene especial interés en su gran busto, pero la verdad es que llevo años siendo el mejor vendedor de la empresa para la que trabajo, aunado a mi físico bien trabajado y una voz grave y segura, tengo confianza en mi éxito. Llevo algunos años puliendo mi persona. Llegamos a mi departamento alrededor de las 3 de la tarde y con ella aún dudosa de lo que iba a pasar no le di tiempo de pensar. Apenas cerré la puerta del departamento la tomé de la cadera y del cuello y la besé profunda y ferozmente. Sorpresivamente me percaté de algo que no había tomado en cuenta, ella llevaba deseando esto tanto como yo, quizá desde el incidente del colectivo, después de todo fui yo quien llegó a su rescate como un caballero con armadura. Me devolvió el beso tan ferozmente como yo se lo había dado. Con sus pequeñas manos me rodeó le cintura y se restregó en mi cuerpo. Sus manos activas tocaron toda mi figura. Mis brazos fuertes, mi espalda ancha, mis muslos gruesos y mi abdomen duro. Pero yo tenía un plan definido, centrado en mi propio placer y satisfacción. Era tiempo que esta hermosa mujer, esta chica de grandes senos, se transformara en una puta en celo dispuesta a hacer de todo para complacer a su amo, a mí. Me aparté de ella abruptamente. Ella no lo esperaba, no creyó que tuviera las suficientes fuerzas para resistirme a sus caricias, pero el que tenía el control de la situación siempre había sido yo. La miré de arriba ...