-
Lobo él y loba yo
Fecha: 20/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: LaBellu, Fuente: CuentoRelatos
... toda la ciudad y el detalle en nuestra mesa, unos jazmines… —Eres genial tío ¡gracias! Me conoces tanto. Eres igual a mi padre. —Bueno, soy más padre que tío, ¿me concedes ese honor? —Yo te concedo todo, si tú eres mi vida. Muchas veces le había dicho esto, pero esta vez algo me decía que no era igual, algo estaba cambiando. —Y tú la mía cariño. Además, me has espantando a tantas novias que cuando sea muy viejecito tendrás que venir a cuidarme. —Yo no vendré, porque no me iré nunca. —Ya, eso lo dices ahora, ya verás cuando… —Cuando nada. —¿Novio? —No —tajante y molesta por la pregunta. —Y tú, ¿novia? —Pero si no me dejas, me tienes prisionero jajajaja. Su risa me llenaba hasta el último hueco. —Y si yo no fuera tu sobrina, ¿me elegirías para ser tu novia? —¡Por supuesto que no! ¡Eres una cría! De todo se me puede acusar, pero no de asaltacunas —me guiña un ojo y me sonríe. —De qué tienes miedo, a ver, ¿de no encontrar esa personita adecuada para ti, de eso? —No, no tengo miedo, solo te hice una pregunta, pero quería que me contestases como hombre no como tío y maduro. —Lo de maduro, me ha dolido aquí —lleva sus manos al pecho— pero te perdono, porque bueno, hoy es tu noche. —Nuestra noche Gabo. No creo recordar jamás haberlo llamado así, pero ya no tenía remedio. Él me miró fijamente unos instantes y luego volvió a su compostura habitual. —Entonces, ¿qué quieres cenar? —Quiero beber champagne. —El mejor, eso ...
... está hecho y que más. —Pues lo que quieras tú, a mí me da igual, tú sabes lo que me gusta de sobra. Gabriel toma la carta y se encarga del menú. Yo finjo entretenerme con mi móvil, pero en realidad estoy oyéndolo hablar, estoy prestando atención a su voz, como si acabara de conocerle esta noche. —Ya mismo nos traen el mejor champagne para la reina de esta noche —me dice con una amplia y generosa sonrisa. Dejo el móvil en el bolso y le cojo la mano y él me coge la otra. —No va a alcanzarme esta vida para agradecerte todo lo que has hecho por mi… —Gabriel iba a abrir la boca y me adelanté— deja que te lo diga, espera… Sé que lo has hecho por el inmenso amor que me tienes, pero también sé que has cambiado tu vida entera desde hace 8 años solo por mí y si tú me faltaras yo me moriría, te lo juro. —Peque yo… no pienso irme a ningún sitio, jamás de los jamases podría dejarte, siempre pero siempre estaré para ti cuando me necesites. Yo no quería mencionar esto, esta noche precisamente, por eso trataba de distraerte, pero los dos hemos pasado la tragedia juntos, pero al ser tu más pequeña lo has sufrido más. —Pero tú has sufrido mucho también, yo te oía llorar por las noches y te he visto beber muchas madrugadas. Sin embargo, a la hora del desayuno ahí estabas tú, con tu sonrisa, tu consuelo, tus bromas y la bandeja con la leche y los bollos. Siempre has estado ahí, ¿cómo lo hacías? ¿cómo podías, a pesar de toda esa inmensa tristeza, darme tanto consuelo? —Tú me ...