1. Mi venganza (4)


    Fecha: 21/01/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: AMorboso, Fuente: CuentoRelatos

    ... correr.
    
    Llegó a tocar con la nariz en mi pubis cuando le solté todo lo que llevaba dentro.
    
    -AAAAAAHHHH. Disfrútalo ahora, ya que antes no quisiste.
    
    Cuando acabó mi corrida, me la dejó totalmente limpia, sin tener que decirle nada. Cuando terminó, le dije.
    
    -Por cierto, mañana te quiero con todos tus agujeros bien limpios, van a venir tres amigos a usarte.
    
    -Puedo hablar, amo. –Dijo, mientras permanecía arrodillada ante mí.
    
    -Habla.
    
    -¿Por qué me tratas como a una puta? ¿No te basta con maltratarme tú?
    
    -Porque lo eres. Mientras estuvimos casados, no tenías ningún problema en follar fuera de casa mientras a tu marido lo tenías sojuzgado, abandonado y ridiculizado. Cuando te pillé en adulterio, te las arreglaste para dejarme sin nada de valor y todas las deudas. Y no, no basta conmigo. Una puta como tú necesita alimentarse de cuantas más pollas mejor.
    
    La envié a la ducha mientras yo volvía con Habiba. Esa noche hicimos el amor. Fue un acto con cariño, tranquilo y largo, que terminó con un potente clímax que nos dejó agotados. Había dejado a Carla en el suelo, atada a la cama para hacer uso de ella si nos apetecía, pero no fue necesario.
    
    Al día siguiente, poco después de volver del trabajo, llegaron El Fajina y dos guardaespaldas como armarios. Mientras les preparaba algo para tomar, Habiba fue a buscar a Carla. Cuando entró, tengo que reconocer que estaba magnífica. Desnuda, con su cuerpo redondeado por una correcta alimentación, bien peinada y ...
    ... pintada, estaba irresistible.
    
    -Mientras esperamos, por qué no os entretenéis con ella.
    
    Los guardaespaldas miraron a su jefe con cara de lujuria, que asintió diciendo:
    
    -Haced con ella lo que queráis que luego me hará una mamada a mí. Me pone ver su cara mientras me la chupa.
    
    Se desnudaron ambos mientras les decía:
    
    -El único requisito que pido es que no la dejéis correrse.
    
    Aceptaron, hablaron brevemente entre ellos y por fin, uno se tumbó sobre la alfombra y le ordenó que se la metiera ella misma por el coño. Ambos estaban empalmados hacía rato.
    
    Carla se arrodilló dejando la polla entre sus piernas y fue bajando hasta metérsela entera. La verdad es que ambos la tenían muy normal.
    
    -¡Joder! Lo tiene más encharcado que una piscina olímpica. Vamos puta, muévete.
    
    Ella empezó a moverse al tiempo que se escapaban gemidos de su boca. El otro no me dio tiempo a decir nada. Tomó la correa de sus pantalones y empezó a darle correazos en la espalda hasta que le bajó la calentura.
    
    En su intento de apartarse, se dejó caer sobre el pecho del de abajo, momento en que el otro aprovechó para sujetarla por la cabeza, escupirse en la polla y clavársela por el culo.
    
    El grito de ella fue el punto de partida de la doble follada. El de atrás la sacó hasta dejar solo la punta dentro. Le soltó la cabeza y le dijo:
    
    -Muévete y haznos disfrutar.
    
    Ella fue levantando y bajando el culo, penetrándose alternativamente con una u otra polla. El de abajo hizo una seña que el otro ...