1. Conociendo más íntimamente a mi tía (segunda parte)


    Fecha: 01/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos

    ... ella primero y después yo. Veo que han servido ya el postre, pero no parece que hayan notado nuestra ausencia. De nuevo en la mesa, ahora Sofía ni me mira. Terminamos el postre y tomamos unas tejas que ha puesto la madre de Sofía. Al acabar la comida y tras despedirnos, nos vamos. Cuando Sofía me da dos besos, noto como mete algo en mi bolsillo. Ya fuera, cojo la nota y la leo sin que mis padres se den cuenta.
    
    Dice: “La próxima vez quiero follar contigo”.
    
    La arrugo y la tiro. Vaya con mi amiga salida.
    
    Llega la noche y vuelvo a pensar en mi tía. Justo estoy pensando en ella, cuando suena el teléfono. Es ella de nuevo y yo sonrío. Mi madre me dice que si puedo ayudarla de nuevo con cosas que le quedan de la mudanza. Le comenta que parece que no acaba nunca.
    
    -Dile a la tía, que sí, que iré. Que te diga a qué hora quiere que este allí.
    
    -Dice tu tía que cuando te venga bien, que no hace falta que madrugues. -Contesta mi madre.
    
    -De acuerdo -le respondo.
    
    Al día siguiente a eso de las 12, me voy a casa de mi tía. Hoy si me llevo el coche, quiero llegar antes y tampoco quiero encontrarme con la rubia del otro día. Aunque Sofía me hizo una buena mamada, ahora mismo prefiero a mi tía. Toco el timbre y me abre enseguida. Subo a su casa y allí está esperándome.
    
    -¿Que nos toca hoy? -Le pregunto.
    
    -Pues, bajar unas cajas del altillo.
    
    -Sera un placer ayudarte tía.
    
    Cogemos la escalera. Ella lleva hoy un camisón transparente. El caso es que cuando se va a subir, ...
    ... se deja caer el camisón. Lleva un sujetador precioso color carne y un tanga. La visión de su culo subido en la escalera es lo más, y ella lo sabe. Me mira desde arriba y juega a girar las caderas y mover su culo hacia los lados. Luego se sube a lo alto de la escalera y pone su culo en pompa. Yo me subo también y empiezo a sobárselo. Le pongo a un lado la tira del tanga, y meto mi dedo índice entre sus nalgas. Estamos así un rato y entonces me dice:
    
    -¿No teníamos que bajar unas cajas?
    
    -Sí, claro -sonrío.
    
    Bajo una caja de espaldas, mientras ella también baja de espaldas a mí. El hilo de su tanga se ha quedado fuera de su raja y sus nalgas se mueven al bajar. Yo estoy a cien por hora. El culo de mi tía tiene un poco de celulitis, pero no demasiado. No me importa para nada. Ya bajados de la escalera los dos, nos vamos a su habitación.
    
    -La otra vez, yo te follé a ti, me dice mi tía. Y ahora quiero que aprendas y que me lo hagas tú a mí.
    
    -Estoy dispuesto. -Le contesto.
    
    -¿Y cómo habías pensado hacérmelo?
    
    -Pues, tengo una idea. Es la postura que más me gusta.
    
    -Anda, dímelo.
    
    -Je,je, a cuatro patas.
    
    -Lo imaginaba. Lo hombres no tenéis arreglo. Je,je.
    
    -¿No te importa, tía?
    
    -Qué va. Así aprenderás.
    
    Ella se sube a la cama y se coloca a cuatro patas. Yo me subo también y me pongo detrás. Le quito el tanga y el sujetador. Pero me quedo pensando.
    
    -Tía, ¿no tendrás unas botas?
    
    -¿Y eso?
    
    -Soy un fetichista de las botas.
    
    -Espera. Creo que tengo ...