1. Ayer Regrese a Mi Pueblo


    Fecha: 02/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: wastedLalo, Fuente: SexoSinTabues

    ... cómo va a resultar aquello. Su hija se mostró entusiasmada por su nuevo hermano cuando supo que además de ser su hermano sería también su criado. La misma Nazz tenía sus dudas. Deseaba amar al muchacho. Tenía un lado maternal que le impelía a amarlo. Lo había seguido durante el último año y se sentía ya como su madre. Era un muchacho encantador. Lo había visto soportar humillaciones de las monjas y nunca se había rebelado, al contrario, se mostraba más sumiso todavía. ¿Podría el lado maternal con el lado tribal que impulsaba a la gente a dominar a aquellos sobre los que tenían poder? Aparcó en su plaza y cogieron el ascensor interior. Era un piso alto. El ascenso se hizo largo. En silencio incómodo. Eddie se adelantó para abrirle las puertas a su nueva madre. Nazz acogió el gesto con una sonrisa. *** —¡Lena… Lena … ya estamos aquí! — gritó Nazz tras abrir la puerta principal y dejar paso a Eddie . Nada. No hubo respuesta. Nazz dejó las llaves en un cuenco del recibidor y se sacó la gabardina que colgó en la percha. Hizo un ademán para que Eddie entrara en la casa. Era un enorme apartamento en la Quinta Avenida, con portero y criada. Mae, la criada negra llegó corriendo. —Buenos días señora — dijo la negra haciendo una especie de cómica reverencia. —¿Está la señorita Lena en casa, Mae? —Sí señora. —Enséñale su cuarto a Eddie y luego me traes las zapatillas. —Sí señora. La negra Mae se llevó al muchacho hasta un cuartucho, una especie de trastero donde habían instalado un ...
    ... camastro y poco más. La criada fue en busca de las zapatillas de la señora y regresó al salón donde nazz se había sentado en el sofá. —Date prisa Mae, estos zapatos me están matando — bufó Nazz. Mae hincó una rodilla en tierra descalzó a su señora de sus elegantes zapatos de salón y antes de ponerle las zapatillas le frotó los pies. —¡Mmmmmmm…! ¡Oh, Mae, Mae… qué manos tienes…! — gimió Nazz. entrecerrando los ojos y dejando que la criada le aliviara el ardor de pies. Lena entró en el salón. Se acercó a su madre y pasando por encima de la criada negra que seguía arrodillada masajeándole los pies, se sentó a su lado y la besó en la mejilla. —Lo he visto, mami… es apuesto. —Sí, sí lo es… es muy guapo… y muy reservado. ¿Te ha dicho algo? —He asomado la cabeza en el trastero. Cuando me ha visto ha inclinado la cabeza respetuosamente — dijo Lena dejando escapar una risita infantil. Nazz coge la campanilla que hay encima de la mesita de centro y la hace sonar dos veces. —Mae, ve a buscar a Eddie. Dile que dos toques de campanilla son para él. —Sí señora. Momentos después regresa Mae acompañada de Eddie . —¿Te ha comentado Mae que te corresponden dos avisos de la campanilla? —Sí señora. —Cuando estemos los que ahora estamos aquí puedes llamarme madre, si lo prefieres. No así cuando haya gente de fuera. Entonces me llamarás señora. —Sí señora… quiero decir, madre. —¡Mmmm…! ¡Madre! ¡Qué bien suena! — dice Nazz — ayudarás a Mae en las tareas de la casa. Le irá muy bien, hasta ahora iba un ...
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