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Una madre muy puta, castigándome
Fecha: 29/02/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: morbocuentos, Fuente: CuentoRelatos
... mientras me decía. - sabes Cristina, no me gusta que llegues tan tarde. El reclamo de mi hijo me pareció algo sin importancia y me disponía a contestarle, cuando sentí como su mano caía sobre mis glúteos ligeramente. - está bien llegare más temprano. Su mano golpeo mis glúteos dos veces más y después volvió a decirme. - quiero que me digas todo lo que hagas con tus amantes, entendiste. Al igual que la vez anterior, no me dejo contestarle y de nuevo su mano cayó sobre mis glúteos, en tres ocasiones más, pero ahora sentí que lo hizo con más fuerza. - está bien hijo, te diré todo lo que hago con mis amantes. Alfredo se quedó en silencio unos instantes y comencé a sentir como la palma de su mano se apoyaba justo debajo de mis nalgas y comenzó a subir y a bajarla recorriendo mis piernas lentamente. - también me gustaría verte con medias más seguido. - las traía puestas Alfredo. Alfredo en lugar de contestarme solo me soltó cuatro nalgadas más, pero ahora si las sentí bastante fuerte. - Alfredo, me lastimas… - cállate, no te dije que hablaras. Continuo acariciándome y de un momento a otro, sentí como sujetaba mi pantaleta por los costados y de un tirón me la bajaba hasta las rodillas, y después poso sus manos sobre mis glúteos y las caricias continuaron, yo lo deje que siguiera, pensé que tal vez solo deseaba calmar un poco su deseo por mí, pero después de unos segundos, comenzó a nalguearme más fuerte, le pedí que se detuviera, pero él no ...
... me hacía caso, y mi trasero me comenzaba a arder, intente moverme, pero me tenía tan bien agarrada, que me fue imposible, su mano no dejaba de nalguearme, alternándose de un glúteo a otro, mientras me decía. - me tienes muy descuidado Cristina. En ese momento no se me ocurrió otra cosa más que decirle que iba a esmerarme más con él, y en ese momento se detuvo. - vaya, veo que has entendido. Me intente enderezar, pensando que ya había terminado, pero no fue así, me soltó un par de nalgadas más y me comenzó a decir. - de hoy en adelante, vas a ser primero mía y después de tus amantes, entendiste. Pensé que lo mejor sería acceder a sus caprichos, para que se detuviera, así que le conteste que sí. - si Alfredo como tú me digas. Pero lejos de detenerse, continuo dándome de nalgadas, pero estas ya eran más fuertes, al grado que comencé a sentir como la sangre se me agolpaba en mi rostro, le volví a rogar que se detuviera, pero fue inútil así que decidí ponerle fin a todo esto y le dije. - está bien Alfredo, que es lo que quieres. - que seas mi puta. Su respuesta me desconcertó un poco, siempre había tratado de complacerlo, así que siguiendo aquel juego, le respondí. - si Alfredo como tú me digas, haré lo que me pidas. En ese instante se detuvo y me comenzó a decir. - está bien, pero quiero más de ti, quiero que en verdad te esmeres conmigo, está claro. - si Alfredo como digas. - está bien, solo te daré algunas nalgadas más para que no ...