1. El chacal de la cuadra 2


    Fecha: 03/03/2020, Categorías: Gays Autor: kensun, Fuente: SexoSinTabues

    Después de me vine, mi verga estaba un poco flácida, estaba algo cansado y satisfecho, jamás había pensado que el chacal fuera a ceder o mejor, aunque fuera pasivo. Estaba muy relajado y el chacal estaba como shock, el solo se levantó se vistió y solo dijo… Ya me voy carnal, ya es tarde… con ese tipo acento que se les caracteriza a la gente nativa de la ciudad de México mejor conocido como el acento chilango, lo acompañe a la puerta y se fue sin decir nada. Pasaron los días o mejor dicho las noches porque era el único momento en el que lo veía y se volvió hacer presente esta vez solo paso cuando ya estaba terminando de guardar todo y me dijo… que tranza carnal, ¿cómo vas?, a lo que yo le respondí… que todo muy bien, había sido realmente un día muy bueno. Estaba un poco raro y yo ya me iba a descansar cuando me dijo que tenía sed de la mala, le pensé un poco, pero accedí con tal de relajarme un poco. Fuimos por una botellita y nos regresamos al punto de nuestra platica de la primera vez, estuvimos un buen rato en silencia hasta que por fin dejo salir lo que tenía, me comento que había sido su primera vez y que le gusto, yo me empecé a reír algo incrédulo y le pregunte qué fue lo que más le gusto, a lo cual el no supo explicar. Después de un rato ya un poco entonados y en camino por la segunda botella me dijo que me quería contar algo que jamás se lo había platicado a nadie, la curiosidad fue demasiada que no quería q se acabara el momento, por mi mente pensó en que tenía ...
    ... toda la madrugada para saber su historia. Al regresar me dijo que lo que había pasado aquella ocasión no había sido la primera, lo cual me quedo en claro porque cuando lo penetre no sangro ni un poco (eso lo sé porque he tenido varias experiencias y por lo menos los primerizos o los que tienen sexo anal muy esporádicamente, sangran un poco). Llegando a casa me dijo que anteriormente igual que ahora se había quedado sin trabajo y que tenía el cabello largo, su mujer lo corrió de la casa y no tenía dinero para afeitarse, igual me confeso que le gusta la piedra y el licor (piedra es una droga acá en la ciudad), por lo visto nunca lo había dejado y no se veía con cara de que lo fuera a dejar. Continuando con el relato de él me confeso que hay un peluquero con el que había salido varias veces, a veces solos, a veces acompañados por otros… en algún momento fue a cortarse el cabello y le dijo que, si lo quería acompañar a pistear y como siempre él no se negó, le corto el cabello sin cobrarle y se fue a su casa para regresar a la hora del cierre del local. Cuando llego, el peluquero le dijo que se subiera al coche, como en otras ocasiones lo hizo sin pensarlos y se enrutaron a un departamento, cuando llego no había nadie y le pregunto por la demás gente a lo que el peluquero le contesto que esta vez no tenía ganas de convivir con más gente más que con él. Por sus vicios y de más, no le puso más pero al asunto y empezaron a tomar, el peluquero estaba preparado con todo lo necesario ...
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