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Angie (IV): Una fiesta donde Don Emilio aprovecha mi deseo
Fecha: 15/03/2020, Categorías: Sexo Virtual, Autor: darkghostwritte, Fuente: CuentoRelatos
... según la cantidad, como tomaremos en 3 horas ya deberíamos estar bajando. Cristina miró su reloj y nos dijo: son las 11, a las 02:00 ya estaríamos bien de nuevo. Leticia: Y mi papá nos pasa a buscar a las 02:30, vamos Angie, todo calza bien para hacerlo. Angie: Está bien, hagámoslo - dije resignada ya que tenía razón Cristina, siempre era muy analítica y me dejaba poco llevar, aparte me llamó la atención lo de bailar con más ganas y las sensaciones placenteras. Leticia y Cristina gritaron de la emoción aplaudiendo la decisión, nos tomamos de las manos y sentenciamos que fuera una gran noche. Leticia se encargó de todo, busco un vaso, saco las 2 pastillas y las empezó a romper con sus propios dedos, tratando de romperla en muchos pedacitos, se habrá demorado unos 10 minutos donde ansiosas esperábamos como si de un ritual se tratase. Leticia: Creo que no fue una muy buena idea, pero algo es algo, así por lo menos podremos compartir, si sienten pedazos muy grandes, guardarlos en la boca hasta que se disuelva. Leticia: Buen viaje chicas, que sea una noche genial! y le dio un sorbo al vaso. Así fuimos una a una tomando aquel vaso dando 2 sorbos cada una, donde alcanzamos a dar 2 vueltas, el sabor era bastante insípido. Angie: A los cuanto sentiremos los efectos? Leticia: Como a los 15, 30 minutos... Cristina: Porque no vamos a bailar para que nos pille ahí, Angie te va encantar, a ti sobre todo, vamos! Así bajamos las 3 como si fuéramos las reinas ...
... de aquella noche compartida por la complicidad de aquel ritual, lucíamos radiantes, no había contado pero ambas lucían muy bonitas y sexis. Fuimos directamente a la música electrónica por solicitud de Leticia, nos pusimos a bailar y debo reconocer que la música estaba genial, la potencia y calidad del sonido te traspasaba cada parte del cuerpo haciendo vibrar todo tu ser, sientes una sensación en el corazón de lo fuerte que sonaba. Todos bailaban con todos, no había parejas, era un poco extraño pero bastante agradable como no tener pareja no era impedimento para bailar, donde cada uno imprimía una manera propia de interpretar y expresar la música. Así me fui conectando con mis recursos a la hora de bailar que eran bastante, como saben, a mi madre le encanta bailar y tanto a mí como Lucía igual. Cerraba mis ojos y veía como las luces iluminaban la oscuridad, como sentía más aún el estar moviendo mi cuerpo conscientemente según los estímulos que la música provocaba en mí, sentía como empezaba a tener dominio sobre mis movimientos, que me hacían fluir y sentir mucha felicidad. En esa inteligencia motora que experimentaba fue sentí mis ojos adormecerse y unas placenteras sensaciones recorriendo mi cuerpo lo cual me hizo estremecer moviendo sensualmente mi cuerpo, aquellas placenteras y agradables sensaciones estaban recorriendo cada parte de mi ser, donde pusiera mi atención podía sentirlo, junto con ello un calor corporal un tanto desesperante que era aplacado con ...