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Angie (IV): Una fiesta donde Don Emilio aprovecha mi deseo
Fecha: 15/03/2020, Categorías: Sexo Virtual, Autor: darkghostwritte, Fuente: CuentoRelatos
... bien sola, nos gusta bailar solas, aunque que opinas tu Angie? Angie: Estamos bien así - digo siguiéndole el juego de hacernos las difíciles. Aunque podríamos hacer una excepción digo coqueta si nos traen un par de cervezas más. Alex: No faltaba más - se fue corriendo y volvió en 15 segundos con latas de cerveza, para a continuación se ubica conmigo quedando su primo Gustavo con Leticia. Así me empezó a hacer preguntas mientras bailábamos, para conocernos más, resultó ser compañero de universidad de un primo de Cristina que también estaba en la fiesta y lo había invitado. Era bastante simpático y agradable, me hacía reír, lo cual me hacía disfrutar su presencia, aparte bailaba muy bien por lo cual recobre mis movimientos sensuales lo cual cautivaron los ojos de mi pareja que hicieron querer bailar más cerca mío, poniendo su mano en mi cintura, que por mi vestimenta estaba desnuda al tacto. Su mano se movía suavemente entre el costado de mi cintura y la espalda, mientras bajábamos al ritmo del tema, ahí sentía que me tomaba más fuerte para sujetarme, como era más alto que yo, veía como miraba mis senos sin disimulo moverse dentro del top, de cerca se podía distinguir cómo se movían libremente a través de la tela. Impulsada por los efectos propios de mi cuerpo y el éxtasis, al sentir su mirada pegue mis senos a su pecho para hacerlos ver más apetitosos, lo cual respondió pegándome fuertemente a hacia él esta vez situando ambas manos en mi cintura, lo cual me ...
... estremeció, haciéndome sentir su excitación encajada sobre mi pubis, lo cual hizo humedecer mi pupi. Bailando así de pegados sentía su pene crecer cada vez más, me sujetaba fuerte de la cintura y me restregaba su cosa, yo por mi parte estaba siendo súper coqueta y no perdía oportunidad de hacerle sentir mis senos mientras mis manos acariciaban sus brazos, o de rozar mis caderas contra su cosa, estaba súper caliente, mis senos estaban súper prendidos y deseosos de ser escuchados, de ser apretados como lo hacía yo misma los complacía cuando me hacían doler de la hinchazón. Mi cintura y cadera eran los protagonistas de mi baile, ahí se habían los quiebres y cambios de ritmo, ahí, donde concentraba la mayor parte de mi sensualidad y deseo, meneaba mis caderas intentando que fuese lo más natural posible pero realzando mis curvas, me giraba observando mis tremendas pompis pensando en lo grande que eran para mis 18 años, la paraba más mientras bailaba. Cuando en eso apagan las luces y empieza a sonar una tema donde todos gritaron: “tra, tra, tra! por dónde? por tra!”. Siguiendo los alicientes de placer que la música y el baile me entregaban me gire quedando de espaldas a él y empiezo a moverme como aquella vez frente al espejo, moviendo mis pompis muy sensual parándolas deseosa, hasta que siento sus manos nuevamente tomar fuertemente mi cintura y su excitación clavarse sobre mi trasero, lo cual me hizo recordar como mi papá me había tratado y mordiéndome los labios me deje ...