1. ÁNGELES O DEMONIOS: VALENTINA Y MARIO


    Fecha: 19/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: rxxa4, Fuente: SexoSinTabues

    Eran las 9:40 am, en el grupo de 5 grado B solo habían llegado cinco alumnos debido a la lluvia intensa, y la maestra del grupo les había puesto una películas infantiles, mientras que ella discretamente se echaba un pestañazo debido al cansancio acumulado que tenía. La película que estaban viendo estaba muy interesante, todos los niños se encontraban muy atentos a los eventos de la película, pero uno de ellos se encontraba algo inquieto, tomó su impermeable y sin esperar más salió discretamente del salón sin que los demás se dieran cuenta. El pequeño corrió en dirección al salón del maestro Sebastián, y cuando llegó a su destino, tocó la puerta, esperando que el maestro le recibiera. - Buen día maestro, ¿puedo pasar? – dijo el niño después de que el maestro le abriera la puerta. - Buen día Mario. Adelante. – contestó Sebastián con una sonrisa perversa en su rostro. El niño pasó al salón del maestro y se quitó su impermeable y lo colocó en un perchero junto a la puerta, estaba a punto de voltear cuando sin previo aviso, el hombre se lanzó sobre el niño, bajando su pantaloncito junto con su ropita interior, a la vez que lo empujó hacia la pared mientras se agachaba para chuparle su culito. - Mmm, se ve que me extrañabas. – dijo el niño, disfrutando de las lengüeteadas que le proporcionaban a su hoyito. - Claro chiquito, y como siempre estas delicioso. – Sebastián comentó. El hombre chupo y chupo aquel culito infantil, dándole placer a su compañerito. Después de un par de ...
    ... minutos y ya muy excitado, sacó nuevamente su verga de sus pantalones y apuntando a la cuevita comenzó a hacer presión con su poderoso instrumento. La verga comenzó a abrirse paso entre las suaves nalguitas del pequeño de diez años, quien estaba acostumbrado a recibir invitados en su hoyito. - ¡Ufff! – bufaba el hombre llegando a lo más profundo de aquel anito. - ¡Aaah, aaah, aaah! – gemía el pequeño al sentir la verga de su macho en lo más profundo de su ser. Sebastián comenzó a mover sus caderas lentamente, queriendo sentir cada centímetro de las entrañas del niño con toda la extensión de su daga. La pasión de ambos aumentaba conforme pasaban los minutos, haciendo de la cogida cada vez más intensa. Los gemidos de ambos eran disfrazados gracias a los truenos que la tormenta dejaba escapar como siendo cómplice de los dos. - ¡Ooh, ooh, ooh! ¡Maaariooo! ¡Uuufff! – el maestro estaba poseído por la lujuria, gimiendo con mucha intensidad. - ¡Aaaah, ooooh, aaaah! ¡Aaay! ¡Aaah! – el niño al igual que su hombre, se encontraba perdido en la lujuria. La pareja gemía disfrutando de la cogida, atrapados en un mar de emociones y sensaciones, lsa cuales los hicieron perder la noción del tiempo y espacio. Por su parte, la niña que descansaba para recuperar su energía, despertó al escuchar los truenos, pero al estar nuevamente consiente, volteó buscando a su maestro y al encontrarlo con su mirada, pudo ver que se encontraba cogiendo con un niño mayor que ella. La pequeña se acercó a la pareja y ...
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