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Encuentros con Sofía (Cap. 5)
Fecha: 20/03/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: andrewotero, Fuente: CuentoRelatos
... despertar, y al verla desnuda y abrazada completamente a mí, nuestras piernas entre cruzadas, mi miembro empezó a ponerse nuevamente en todo su esplendor. El calor que emanaba mi miembro y las caricias que le daba, hicieron que Sofía se despertara. Tenía miedo que ahora se arrepintiera de lo que acabábamos de hacer. β Hola amor, le dije, mientras buscaba sus labios para besarla β Hola mi vida, me contestaba, mientras que con los ojos semi cerrados, me correspondía el beso que le brindaba β Gracias, le dije β Por qué mi vida? Me preguntó β Por hacerme el hombre más feliz del mundo, te amo tanto, le dije β Gracias a ti, por hacerme la mujer más amada y feliz del mundo, me contestó, aunque sabes que esto que acabamos de hacer o está bien, es algo que había pasado por mi mente muchas veces, confesó β No me digas que no lo repetiremos nunca más, le dije β No, a menos queβ¦ me dijo β A menos que??? Pregunté desesperado β A menos que tú quieras hacerlo de nuevo, me dijo con una sonrisa pícara y seductora a la vez β Obvio que quiero, le dije, besándola nuevamente y abalanzándome nuevamente sobre ella Nuestros besos ahora eran más apasionados, y sin remordimientos, nos acariciábamos todo el cuerpo, y nuevamente en la sala la estaba haciendo mía. Sus gemidos inundaban todos los rincones dela casa, y mis arremetidas, ahora con más confianza, entraban y salían de ella como su amo y señor de ...
... ahora en adelante. Pronto entre gemidos y gritos de placer, la haría mía nuevamente, la llenaría de mi líquido seminal, la comería a besos y acariciaría toda. Ella haría lo mismo conmigo, pues terminaría varias veces más, muchas más que antes, según me confesaría más tarde. Esa madrugada, nuestra relación madre e hijo terminó para siempre, y tras un acuerdo cómplice y mutuo, empezaríamos una relación de amantes como nunca lo habríamos imaginado. A cada momento y en los lugares menos pensados de la casa, terminábamos haciendo el amor, no solo teniendo relaciones sexuales, sino amándonos. Ahora mientras estábamos solos en la casa éramos marido y mujer, en la calle seguíamos siendo madre e hijo ante los ojos de los demás. Pero pronto se acabaría el viaje de mi hermana y no sabíamos cómo afrontarla. Mi hermana regresó y nos controlábamos para no tener relaciones mientras ella estaba, pero por suerte, ella decidió salir a la ciudad a trabajar, lo cual a nosotros nos pareció perfecto, y así pudimos dar rienda suelta a nuestra lujuria desenfrenada, y pasamos a dormir juntos todas las noches en su cuarto, nuestro cuarto. Así lo hacíamos a excepción de las veces que venía mi hermana a visitarnos, y a ella la escuché decirle a mi madre varias ocasiones, que la encontraba más radiante y alegre, y que nuestra relación había mejorado muchísimo, ante lo cual nosotros solo nos reíamos, pues nadie sabía nuestro secreto.