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El Albañil.
Fecha: 03/04/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Después de haber vivido tan excitantes momentos sólo queda escribir para que ustedes mis lectores le den vida de nuevo mientras se hacen una rica paja. Mi nombre es Alfredo tengo 19años desde los 17 trabajo con mi tio en una ferretería que se encuentra en la plaza principal del municipio de Galapa Atlántico. Soy un chico de 1'70cm de estatura, blanco, delgado pero musculoso y con un trasero firme y redondo. Una mañana un joven llamado Steven, de mi edad que trabajaba en una construcción que se encontraba diagonal a la ferretería fue a comprar algunos clavos y tornillos eran las 10am el sol de la mañana estaba en su esplendor y el chico llegó todo sudado. Entonces tomo su camisa y tratando de secar su cara del sudor dejo ver su abdomen Moreno y marcado y mis ojos se fueron hacia su bulto que se dejaba notar por la delgada tela de su pantaloneta. Imaginando como sería su vergota y como sería estar cabalgando en su trozo. Pasaron los días y cada vez que iba se alzaba la pinche camiseta al parecer ya se había dado cuenta que yo lo miraba mucho y en Ocasiones se hagarraba sus bolas . Una tarde de lluvia llegó de nuevo a comprar materiales yo me encontraba sólo el de nuevo se agarro su bulto mis ojos se dirigieron hacia el y apretando sus bolas un poco me pregunto. -lo quieres? Me sonroje, me dio mucha pena, pero como despreciar ese delicioso vulto que había deseado por tanto tiempo. Me acerqué lentamente a él y lo tome suavemente por su pene estaba muy duro y grandote y a la ...
... ves grueso lo invite a pasar a la bodega que se encontraba en la parte posterior a la ferretería. Me percaté de que no llegará nadie en ese momento y le pedí que se sentara en un banquillo viejo de madera, y procedí yo mismo a sacarle su vergota de la pantaloneta y a comenzarle a mamar era algo genial casi no lograba tragar todo ese trozo lleno de algunas venas moreno y torcido hacia la izquierda cuando. Comencé a chuparcela de arriba abajo y el gemia y me hagarraba por la cabeza haciéndome tragar toda su vergota que comenzó a babear dejando ver su brillante glande yo le continuaba chupando de arriba abajo sin olvidar sus huevos y cuando llegaba a la punta le lamia y el gemia y decía. -Que rico sigue. serás mi puta. Mi naris pegaba en su ombligo en ocasiones la punta de su baboso y grueso glande golpeaba mi garganta haciéndome toser y lagrimar. Yo le decía -Que Rica verga tienes la deseaba desde hace mucho . Después de un rato me pidió que me sentara en su verga pero le dige que no que eso me dolería pero el me dijo. -Ven te prometo que sólo voy a rozar la cabeza de mi verga en tu culo y te gustará . Yo le seguí a sus pretensiones y entre gemidos sentía como la baba de su verga recorría mi culito virgen y sin esperarlo me tomo por las caderas y me la undio toda sin avisar, quise gritar pero el me apretó fuerte puesto que el era más grueso y más musculoso que yo tapando mi boca me dijo. -No vayas a gritar. Después la saco al ver que me estaba doliendo se puso un preservativo y ...