-
Mi primer orgasmo
Fecha: 05/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... fondo de mi vagina y así varias veces. En esta posición donde yo estaba acostada y el en forma vertical, su pene entraba por completo, podía sentir sus testículos chocar contra mis nalgas, era exquisita aquella sensación. El me mantenía, con las dos manos, atrapada contra su cuerpo, sin dejarme escapar, de aquella penetración. Yo sin poder soportar cuándo él se separaba de mí, para que mis labios lo masturbaran, enrosco mis piernas a sus caderas, presionando su cuerpo contra mi vagina, y comienzo a mover de arriba abajo logrando que su pene chocara con todas las paredes de esta, tocando así todas las terminales nerviosas que existen dentro. Quería más, mucho más, nunca antes había deseado algo con tanta intensidad era como si un instinto animal se apoderara de mí. A esta reacción él se ríe y dice en tono seductor “vez si tú eres mia, nunca podrás escapar de mí”, libera una de sus manos, se apodera de uno de mis senos estrujándolo entre sus dedos provocándome un dulce dolor, luego vuelve a si postura, a observar cómo me retuerzo de placer. “Muérdete el labio, quiero verte disfrutar” Le hago caso y cada vez mis movimientos se vuelven más intensos. “Gime, grita, quiero escucharte disfrutar”, hago lo que él desea y comienzo a gemir como toda una perra en celo. En eso siento que algo se aproxima desde el fondo de mi pecho, me aferro fuerte de las sabanas, lo aprieto freneticamnte contra ...
... mí. De a poco siento como cada musculo de mi cuerpo se contrae, como mi espalda se arquea y como escala por mi garganta una potente energía, intensa, deje de pensar, simplemente deje que fluyera, siento como se apodera de mis cuerdas vocales y como de mi boca sale aquel extraño sonido gutural. Mi cuerpo convulsiona, tirita, buscando obtener más, tratando de dar la poca fuerza que le quedaba para volver a sentir aquel precioso placer… Pero entonces escucho como alguien estaba abriendo la puerta de entrada, siento como Borja se detiene, lo miro con cara de susto, él me dice “tranquila dudo que nos haya escuchado”, luego hace lo que yo más temía, se retira de mí, dejando mi vagina vacía, ardiendo de placer, me pasa mis ropas y yo me voy al baño, me visto, ordeno mi pelo, me mojo la cara esperando que no se notara el rojo que se asomaba en mis mejillas y vuelvo a salir. Era Francisco, su hermano mayor. Borja estaba conversando con él, por lo que me incorporo como si nada, lo saludo y volvemos a la pieza. Cuando ya nos encontrábamos solos lo abrazo y gruño en tono de burla “yo quería más”. Nos quedamos arto rato hablando de lo sucedido, nos reímos, después vimos una película y cuando ya era tarde agarre el auto para ir a mi casa. Desde entonces no se ha vuelto a dar una situación como aquella, yo sigo esperando que se vuelva a repetir para así volver a experimentar aquel bello orgasmo.