1. La casta madre de mi amigo era una zorra


    Fecha: 13/04/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: Robbie, Fuente: CuentoRelatos

    ... recibió sin problemas, ese fue el primer instante que me detuve a pensar en lo ocurrido, mientras Jorge lo veía todo con una terrible erección yo pensé que esa deliciosa putita que me estaba follando no era otra que la madre de mi amigo Andrés y encima mi propio amigo lo estaba viendo todo desde su habitación, no me atreví a mirar hacia donde estaba el, sobre todo porque la excitación era tal que no me importaba, al fin de cuentas si su madre era una zampa pollas no era culpa mía.
    
    Estiraba su pelo con tanta saña, que la obligaba a recular hasta chocar contra mi pelvis, haciendo la penetración más profunda y violenta. Con la mano que me quedaba libre, propinaba palmadas en sus sufridas caderas.
    
    -Eres una zorra. Te voy a dar lo que mereces. Quiero oírte chillar de placer.
    
    -Sí, sí, sigue... no pares. Me gusta mucho -me decía entre jadeos.
    
    -Te voy a reventar, puta.
    
    -Sí, soy una puta. Soy tu puta. Sigue, que mi hijo vea como me follas, que vea como os lo pasáis mucho mejor conmigo que con él, no quería que me jodieran, pues ya me están jodiendo.
    
    Jorge se quitó el bañador ya totalmente presa del morbo y se acercó con su polla en mano hasta nosotros
    
    -Ahora, quiero que se la chupes a mi amigo Jorge, igual que has hecho conmigo.
    
    Ángela acerco su rostro hasta el instrumento de Jorge y comenzó a lamerlo con los ojos cerrados, concentrándose en los placeres que ascendían desde su sexo.
    
    Sintió la presión de mi glande en mi ano e instantes después un leve dolor. ...
    ... Al tiempo que profanaba su gruta, mis dedos presionaban su clítoris y recorrían los inflamados labios mayores. El placer que le proporcionaban mis caricias la hizo apretarse contra mí hasta que mi polla quedó totalmente enterrada en su culo.
    
    -Te voy a partir en dos
    
    Mis arremetidas eran cada vez más brutales y sus jadeos quedaban ahogados por la polla de Jorge que estaba por completo en la boca de Ángela.
    
    -Ahora quiero verte la cara mientras te doy por el culo.
    
    La hice tumbarse boca arriba en el suelo y tomándola por las piernas, la situé frente a mi miembro.
    
    Abierta y con las piernas replegadas, sentía mi polla entrar y salir de su esfínter, en una desenfrenada carrera.
    
    Jorge se había arrodillado para buscar cobijo en su boca y con sus pegajosas manos amasaba mis pechos. No había pronunciado palabra, pero estiraba con crueldad los pezones de la madre de Andrés.
    
    Yo seguía envistiendo incansablemente. Salía hasta mi máxima extensión, para continuar con una salvaje arremetida. Separaba sus piernas todo lo que podía, cumpliendo mi pretensión de partirla en dos, de destrozarla.
    
    -Quiero correrme en tu cara -masculle entre jadeos.
    
    Y sacando mi polla del cedido agujero, me acerque hasta su rostro mientras me masturbaba con una mano.
    
    Mi caliente leche salió disparada, desparramándose por sus mejillas, labios, ojos y cuello. Abriendo la boca me limpio hasta la última gota, y solo entonces, me derrumbe satisfecho a su lado.
    
    -Has estado muy bien -me dijo ...