-
Mi primera cita con mi Ama del chat (3)
Fecha: 01/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: servicial10, Fuente: SexoSinTabues
... gusta que mi esclavo acepte todo tipo de comida o bebida que desee yo darle. ¿Come y bebe bien? • El sabrá agradecerte como esclavo tuyo que va a ser que te preocupes por su alimentación cuando tenga hambre así como si tiene sed. ¿Verdad puto esclavo de mierda? • Si mi Ama, mi boca siempre estará disponible para ustedes y para quienes ustedes deseen. • Me gusta su disposición. Mirándome fijamente a través de la mesa se refirió a mi • Vas a saborear todo lo que provenga de mí y te saciaré. No te faltará de nada, te lo aseguro. Sus palabras me hicieron ponerme nervioso. Su corpulencia y su edad me hacían presagiar que mi boca, mi nariz y todo mi cuerpo iba a ser marcado por ella. Vi cómo se levantó de la mesa y se acercó donde yo me encontraba. Me cogió del pelo, echó mi cabeza hacia atrás y mirándome • Voy a disfrutar totalmente de ti y como no puede ser de otra manera haré que tú también disfrutes, y mucho, de mí. Desde que he llegado y te he visto me has hecho sentir que nos complementaremos muy bien como Ama y esclavo. ¿Esperas algo más de mi ahora? Mi boca permanecía abierta mientras la escuchaba y miraba. Llevaba razón al preguntarme si esperaba algo más de ella. Me lo debió de notar en mi cara. • Solo lo que usted desee darme Señora María. • ¡Perfecto!, una estupenda contestación. Al decir esto dejó caer de su boca una copiosa cantidad de comida masticada por ella y para terminar me echó un escupitajo para así saborear mejor su comida. . • Ves María como era cierto lo ...
... que te hemos comentado. • Ya, por ahora sí, pero comprenderéis que no es lo mismo lo que acabo de hacer con él que lo que ya os he contado que me gusta realmente. De sus palabras deduje que tomar la comida masticada de su boca y tragar escupitajos de ella no era todo lo que iba a tener que tragar cuando estuviera a su servicio. No me importaba el no saberlo, mis pensamientos estaban puestos únicamente en volver el domingo a casa y que les contara cómo había ido todo con ella para después corroborarlo con la llamada que les haría la Señora María para mostrarles de su estado tras haber pasado conmigo el fin de semana. Siguieron almorzando y cuando ya terminaron me dispuse a retirar los platos y la mesa. En uno de los viajes a la cocina la Señora María sacó de su bolso su paquete de cigarrillos y los tres fumaron. Mientras lo hacían • ¡Puto esclavo!, no tenemos cenicero. Jajajajajjajajajajajajajajajaj La Señora María no sabía que en la casa no había ningún cenicero y que al referir mi Ama Laura que no lo tenían había querido decir que me colocara en posición para serlo. • ¿Qué hace? ¿Es que no te ha oído que nos trajera un cenicero? • Si claro que me ha oído, lo que ocurre es que en casa no tenemos ceniceros pues no me gusta que huela a restos de colillas y ceniza. • ¿Entonces? • Pues cuando fumamos él ya sabe que su boca se convierte en nuestro cenicero personal además de tener que ponerse en una posición cómoda para nosotros. • ¡Qué maravilla!, cuanto más veo y se de él más me ...