1. El Baldío y El Mirador. 1ª parte.


    Fecha: 08/05/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues

    ... dejar ver tu bóxer puesto, así que de un tirón ella me arranco la toalla y ya no me quedó más que dejar que me viera, la miradita me la clavaba directo a mi entrepierna, ¡a’ su Marvin que grande se te ve el pene!, vamos no exageres Jenny, es normal cómo cualquiera, ¡qué va ser!, bueno ya me voy a vestir otra vez, ¡espera!, ¿me dejas tocarte?, no nena, yo no te toque esa vez que te me mostraste, ¿anda un poco, no seas mala onda?, bueno y que me quieres tocar, pues, ¡tú pene!, ah, bueno, ¡pues tócalo!, pero lo que hagas se queda aquí entre nosotros, no quiero broncas con tu familia, ¡sí, yo se guardar el secreto!, la manita ya iba en camino al encuentro, pero sólo con las yemas de sus deditos se daban a palpar por encima del bóxer, recorriendo el tronco de arriba abajo, hasta que llegó a presionar mi glande con sus deditos, como tenazas me lo apretaba, yo estaba, ¡quién sabe, sí en la gloria!, por la manipulación que me hacía, ¿qué grande se te siente?, y hasta te brinca, pues sí, cómo no va a brincar, ¡sí está en estado de erección!, ¿o sea parado?, me preguntaba, sí exactamente eso es, pero sus uñitas me rascaban despacito, abajo del glande esa zona es una de las plataformas de la excitación en los hombres, y en breves minutos voté dentro del bóxer nuevo una cantidad esplendida de esperma, por lo que me retorcí y pues la mancha ella la miraba, ¿Qué te pasó?, ahh, ahh, ¡me hiciste acabar!, ahh, ¿acabar qué?, ¡pues saque mis espermatozoides en el bóxer!, ¿uy me los enseñas?, ...
    ... ya no sabía qué onda, me daba vueltas la cabeza, ok, ¡pues bájame el bóxer y mira!, sorprendida dijo ¿esta es la leche de los hombres?, sí, ¡es con la que se hacen los bebés!, ¡guácala huela a cloro!, pues es el aroma que nos distingue de ustedes la mujercitas, ¡mira mejor voy al baño a limpiarme!, espera Marvin ¿yo te limpio!, se fue al baño a traer papel sanitario y yo recostado en el mueble con los piernas estiradas en el piso, Jenny se dio a limpiarme delicadamente, ¡sus manitas ya se las había embarrado de mis moquitos!, me quitó ese bóxer, ¡mira Jenny!, esa lechita que está en el papel de baño y la que tienes embarrada en tus manitas, es la que se toman tus compañeritas de los conserjes en el baldío, ¿esta es la leche que se tragan?, ¿sí esta es?, ¿quieres que yo también me la beba, como ellas?, ¿pues sólo tú sabes si la quieres probar?, ¡a ver deja que le ponga la lengua a mi mano embarrada!, al principio era la punta de la lengua y la paladeaba y otra vez, hasta que se metió los dedos a su boquita de ángel, y se daba a chupárselos, hasta la palma misma de la mano, ¡pues no saben mal, eh!, ¿te gusta el saborcito de mi lechita?, aja, ¡sí es rica, parece yogurt, pero sin sabor!, ¿te saldrá más?, ¿pues no sé?, pero, entonces tendrás que tomar directo del pene, tienes que usar la boquita, labios y la lengua, pero sin meter los dientes en nada, ¿quieres sacarlos así? Y se dio a mamar como una becerrita mi princesita Jenny, yo la iba moviendo de su cabeza e imponiéndole los ...
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