1. Los novios


    Fecha: 11/06/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Julien, Fuente: CuentoRelatos

    ... verlos besarse y tocarse discretamente ahí en los pasillos de la estación del metro.
    
    Normalmente llego caminando hasta mi casa desde la estación del metro, y un jueves mientras regresaba un poco más tarde de lo común, vi salir a uno de los chicos de una tienda de abarrotes, iba tras él, quizá a unos ocho o diez pasos de distancia, no más, así que al llegar a una esquina mientras cambiaba la luz del semáforo, pude comprobar que se trataba del que tenía el par de nalgas ricas, ese, quien me había descubierto mirándolos. Lo tenía ahí, a un lado de mi, aproveché y lo observe con delicia y detenimiento su cuerpo delgado y sus nalgas bien pronunciadas, tanto que cuando se dio cuenta que lo miraba, se sonrojó, no le disgusto mi mirada ni mi cercanía, le sonreí y lo saludé de mano, note su perturbación ante la sorpresa de mi presencia, me presenté, le dije mi nombre, me dijo que se llama Edgar, mi emoción era muy evidente, así que me despedí con otra sonrisa y aceleré el paso.
    
    En menos de dos semanas nos volvimos a encontrar, Edgar se estaba despidiendo de su novio, en cuanto me vio se aproximo a su chico y comenzó a besarlo de manera más melosa, asegurándose que los estuviera observando, y así era, me excitaba mucho verlos. Pasé de ellos y seguí mi camino, una calle más adelante me alcanzó, me saludó y yo estaba que no podía contener la emoción, incluso ya tenía una discreta erección; le pregunte cómo estaba, si venía de la escuela, que qué estudiaba, ya más calmado le ...
    ... pregunté si tenía tiempo para seguir caminando y platicar un rato, asintió con la cabeza, así que aproveche y lo fui conduciendo hacia una calle más solitaria y mal iluminada; me estaba contando qué estaba estudiando y me dijo que ya me había visto también muchas veces desde aquel día en el pasillo oscuro del metro, seguíamos caminando y al llegar al centro de la calle, idéntica a ese oscuro pasillo del metro, Edgar me estaba preguntando por qué los miraba tanto, cuando me le fui encima, lo tomé por la cintura y acerqué mi boca a la suya, ¿tú por qué crees? le dije y lo besé tan frenéticamente que al principio pude sentir su resistencia, pero también sentí su erección, la acaricié por encima y apreté sus nalgas jalándolo contra la mía, nos frotamos, así como lo hacia con su novio en el metro, sentí cómo poco a poco se soltaba y comenzamos a besarnos más lento, me tocaba por encima del pantalón, estaba súper mojado y sentía que me venía en cuanto logró bajar el cierre de mi bragueta y acariciar directamente mi verga. Con una mano frotaba mi glande con sus jugos de una manera estupenda y con la otra me acariciaba y me tomaba del cuello, me sujetaba para que no dejará de besarlo. A estas alturas yo también ya le acariciaba la verga, una verga que se sentía muy jugosa, gruesa, de buen tamaño; acariciaba su glande y con sus jugos le acariciaba los testículos y logré colar un par de dedos hasta el inicio de su ano, en ese momento me estaba masturbando muy rico, sentía que en cualquier ...