1. Historias oscuras de una Eva y su Adán 2


    Fecha: 12/06/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: racnar, Fuente: xHamster

    ... yo haga y harás lo que yo quiera.Eva, al oír aquellas palabras en un tono tan sereno y seguro, sintió un escalofrío de placer. Adán era sólo un poco mayor que ella, pero era el primer hombre que iba a cocinar para ella, y no porque ella no dejara que otras personas lo hicieran, más bien porque la vida le había venido así, también era el único de los pocos que habían pasado por su vida al que se estaba entregando de aquella manera, se sentía cómoda y segura con él, lo veía tan seguro de sí mismo que deseaba estar en sus manos, comer su comida, obedecerle, ser su sumisa. Mientras pensaba en esas cosas su coño no dejaba de humedecerse, le gustaría sentarse encima de su polla y que la follara allí mismo, pero Adán marcaba las reglas y el ritmo.-Como vos digáis mi señor, le dijo mientras sonreía.Después del café la invitó a seguirlo, la llevó hasta la mesa del comedor y la sentó en ella, la recostó y le subió la falda, contempló un momento su coño depilado y acercándose a su oído le dijo.-Voy a comerte el coño sin prisas hasta que te corras en mi boca, me gusta tu sabor después del café.Eva se excitaba cada vez más, se sentía como un plato listo para ser devorado por su señor. Adán empezó mordiendo sus muslos, lamiéndola; el coño de Eva se abría para él, que ya jugaba con su clítoris, su lengua no dejaba rincón sin explorar, metía la punta de la lengua en la vagina, Eva gozaba mientras sus manos acariciaban el pelo aún mojado de Adán, el succionaba su clítoris como si quisiera ...
    ... arrebatárselo mientras el cuerpo de Eva se agitaba entre gemidos.-¡Voy a correrme mi señor!-Adelante, le dijo él. Lléname la boca de ti, lo estoy deseando.Eva no pudo aguantar más y se corrió entre espasmos de placer.Cuando finalizaron el primer asalto del día, la ayudó a bajar y le dijo que pusiera música mientras él se vestía, en un par de minutos apareció con unos vaqueros, una camisa blanca, descalzo y con una sonrisa para ella. Salieron al balcón con un par de martinis blancos. Adán los preparaba con una rodaja de naranja, una aceituna y unas gotas de ginebra, no le ponía hielo porque lo tenía en la nevera y el hielo lo aguaba decía. Durante un rato hablaron de cosas triviales, cuando estaban juntos hablaban sin darse cuenta de que el tiempo pasaba inexorable. Adán miró su reloj y dijo que tenía que ir a preparar la comida pero que ella podía quedarse allí. Eva dijo que de acuerdo, preparó dos martinis más, y le llevó uno a la cocina, él le apretó los labios y la besó, ella salió con su copa de nuevo a la terraza, se acomodó en la hamaca y disfrutó del sol en sus largas piernas. Adán aparecía de vez en cuando y la besaba, le comía la boca y le acariciaba los pechos, luego volvía a la cocina. Eva pensaba que podría vivir así toda la vida.-¡La comida está lista!-¡Voy! Contestó ella.El se puso detrás de una silla y la ayudó a sentarse.- S'il vous plaît, asseyez-vous et profitez. Le dijo en francés, a Eva que le gustaban los idiomas, le gustó el detalle.-Merci, respondió. Le ...