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La venganza de mi ex novia
Fecha: 13/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Pimpollomaduro, Fuente: SexoSinTabues
La venganza de mi ex novia No andaba muy bien de dinero y “pensando y pensando” llegué la conclusión de que mi ex novia podría echarme una mano. Mi ex novia es una mujer de bandera; voluptuosa, inteligente, simpática, liberal, tiene un buen trabajo en la administración que le permite mantener un nivel de vida acomodado. Yo nunca conseguí mantener su ritmo económico ni intelectual. Era cuestión de tiempo que ella me dejase pero para evitar la humillación de ser rechazado, me inventé una excusa patética para dejar la relación, lo que provocó en ella un sentimiento de venganza que ahora me limitaré a describir. La llamé, lo que en un primer momento fue un rechazo inmediato, extrañamente se convirtió, tras unos segundos de inquietante silencio, en una invitación a su piso con la única condición de que llevase puesto una camiseta corta y ceñida que me había regalado justo antes de dejarlo. Llegué a su piso y me sorprendió con un espectacular vestido ceñido que marcaba su voluptuoso cuerpo y unas sandalias de tacón alto y fino que estilizaban sus piernas perfectamente torneadas. Me invitó a pasar pero me indicó que me mantuviese de pié enfrente a un elegante sillón donde ella se sentó mirando hacia mi con sus estupendas piernas cruzadas. - ¡A ver, explícate, en que problema te has metido ahora! Yo me limité a balbucear y a chapurrear palabras inconexas debido al complejo que siempre me causó su superioridad intelectual que ahora se veía acompañado de una presencia física ...
... tremendamente sensual. - ¡Patético! A ver, inténtalo de nuevo. Seguí explicando el proyecto que tenía diseñado para invertir el dinero que le pedía pero ella cada vez prestaba menos atención e incluso llegó a bostezar. - Creo que esta no es la forma de convencerme para que invierta mi dinero en un proyecto que va a dirigir una persona que nunca a demostrado nada en el mundo de los negocios. Me quedé paralizado y humillado. Entonces le pregunté - ¿Qué quieres decir?, ¿no te entiendo? - ¿Qué no me entiendes?, no hay ninguna novedad en eso. - ¿Qué quieres que haga? - ¿Has traído la camiseta que te regalé? - Sí claro, la llevo por debajo de la camisa. - Muy bien, déjame vértela puesta. Yo me limité a sacarme el jersey y la camisa. - No, no me has entendido, quiero verte solo con la camiseta puesta. Cuando dijo esto, todo el cuerpo se me estremeció. Era una situación humillante pero a la vez excitantemente erótica. Para mantener un poco la dignidad me saqué toda la ropa menos su camiseta y los bóxer. Ella se quedó mirándome un buen rato sin decir nada, podía ver perfectamente la tremenda erección (de ahora en adelante empalme) que tenía y se relamía los labios. - ¡Ven hasta aquí! Me dijo sentada desde su elegante sillón. - Ponte a mi lado para que te pueda sacar esos ridículos y cutres calzoncillos de mercadillo. Me acerqué a ella con las piernas temblorosas por la excitación, cogió el bóxer con las dos manos y me lo bajo hasta la mitad de los muslos. Mi miembro (de ahora en adelante polla) ...