1. Un encuentro con una desconocida


    Fecha: 20/06/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Fernán, Fuente: CuentoRelatos

    ... ahí, la senté en la cama y descubrí sus pechos de su vestido, ella solo río y me desabrochó mi pantalón, lo bajo junto con mi bóxer y dejó salir mi verga ya erecta, comenzó a besarla, luego a chupar y por último empezó a hacerme una increíble mamada.
    
    Chupaba con profesionalismo, los sonidos guturales que producía era magníficos, las arcadas que producía casi hacen que me corra, y no aguante mucho así, ni 5 minutos y me hizo correrme, no dejo caer ni una gota, luego se recostó y me dispuse a recompensar tan mágico trabajo.
    
    Me metí entre sus piernas, y comencé a mover mi lengua con profesionalismo, ella se aferraba a las sábanas, se retorcía de placer, jalaba mi cabello, apretaba sus piernas y gemía fuertemente.
    
    Luego un orgasmo increíble llegó, contorsiono su cuerpo y dio un increíble gemido ensordecedor, me levanté y mi verga comenzaba a retomar su tamaño, levanté sus piernas por encima de mis hombros, y restregué la cabeza de mi verga en su chorreante concha, me miró y me dijo "¡¡¡qué esperas!!!, métela de una vez", no faltó que me lo dijera dos veces, la fui metiendo de a poco, una vez completamente adentro, me recosté encima de ella y la bese, la tome de la espalda, y la levanté, la sujete por los hombros y pegándola contra la pared, comencé a follarla, sus brazos en mis hombros facilitaban la posición, la besaba, mordía su cuello, chupaba sus tetas, ella gemía, rasguñaba mi ...
    ... espalda, mordía mis labios y se corría.
    
    Alrededor de 15 minutos duramos en esa posición, luego la lleve nuevamente a la cama y esta vez ella me monto y cabalgó, la tome de la cintura y la apretaba a mí en cada penetración, sus tetas rebotaban con cada brinco, su concha sacaba jugos con cada embestida, el choque de nuestros cuerpos callaba los demás sonidos de la habitación, sus gemidos salían como notas de una canción.
    
    Una vez más se corrió, la recosté en la cama y la volví a penetrar, ella me rodeaba con sus piernas por mi cintura y hacía más profunda la penetración, sus ojos se pusieron en blanco y se corrió abundante, yo estaba punto de acabar, me sentó en el borde de la cama y tomando mi verga entre sus tetas, me hizo una rusa, hasta que me corrí, incontables chorro de semen brotaron de ella, uno de ellos fue a parar en el rostro de ella, en el ojo y la boca, los demás en su cuello, y en sus tetas, terminamos ambos agotados, pero más satisfechos que nunca.
    
    Nos metimos a la ducha para no levantar sospechas y estando ahí, ella puso las manos en la pared, y parando el culo, me dijo "aún falta una parte en la que nadie ha estado, que tal si tú la estrenas", fue increíble aquel anal.
    
    Una vez acabamos nuestro encuentro especial, nos vestimos y volvimos a la cocina, una vez que llegaron sus padres, ella se marchó con la promesa de que volveríamos a repetir esto incontables veces. 
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