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Caro me regalo su culito virgen
Fecha: 13/07/2020, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Que cosas pasan en esta vida. La semana pasada fui enviado a un curso de capacitación a la ciudad de México (capital del país). La capacitación era difícil por la información que se manejaba. Las noches no dejaban mucho tiempo para el relax. La segunda noche que pase en el hotel hice una llamada a casa de mi tía, me contesto Caro, su sobrina, y prima lejana. Platicamos cerca de 30 minutos, y quedamos que al final de la capacitación la pasaría a ver para saludarla. La última noche de estancia en el hotel recibí una llamada de recepción; era Caro que estaba esperándome en el restauran. Baje con prisas, ya que si sabían que recibía visitas me matarían en la oficina. Bueno para no hacerla larga, al verla me sorprendió mucho ya que no era la niña flaca que conocí hace algunos años, ahora estaba mejor, un traserito paradito y redondo, unos senos formaditos, cinturita y piernas formadas por el ejercicio… toda un manjar… pero como dicen por aquí, a la prima se le arrima. Platicamos un rato, hasta que llego la hora de irse… pague la cuenta y nos encaminamos a la calle para que tomara un taxi… ya afuera nos abrazamos para despedirnos, cuando sentí su mano tocando mi trasero con cierto disimulo… la mire a los ojos y solo me dio un rico y calido beso… Ni tardos, subimos a la habitación… cerré la puerta y ella esta recostada en la cama, mirándome con deseo y nerviosismo… Nos besamos como locos, nuestras manos hicieron lo ...
... suyo, entre caricia y caricia nos quitamos la ropa hasta quedar en solo interiores. Sus pezones estaban ya paraditos de la excitación, les dedique un tiempo para acariciarlos y besarlos, mientras ella con ojos cerrados respiraba profundamente, disfrutando las sensaciones que recibía. Baje hasta sus piernas, las besaba con delicada lentitud; quería que ella disfrutara cada orgasmo que tuviera. Mientras le besaba las piernas, me quite mi bóxer, quedando completamente desnudo. Me levante, y su rostro cambio al verme como Dios me trajo al mundo. Me puse entre sus piernas, levantándoselas un poco, se la comienzo a besar y chupar por encima de la tanguita… que dulzura, estaba toda mojadita. Me levante y coloque mi miembro sobre su cosita, la movía lentamente, que sintiera el calor de mi deseo. Caro solo cerraba sus ojos… - ¡me haces ver el cielo!, un poco más, no me penetres aún. Caro levantó un poco su cadera para aprisionar mi miembro contra su cosita… sus suspiros se habían convertido en un rítmico quejido… - ¡!aaaahahahah!! mmm, ¡!dios!!! Cambiando un poco el ritmo, la cabeza de mi miembro quedo a la altura de su cuevita. Hice como si la penetrar, solo que lo impedía la tela de su tanga. Hice presión, sentí como entro un poquito, sentí como levanto aún más la cadera, como esperando ser plenamente penetrada. La abrazaba, la besaba, mientras hacia como que la penetraba, eso le gusto. - así, empuja despacito, ¡quiero ...