1. Mi primera experiencia - Parte 1


    Fecha: 16/07/2020, Categorías: Sexualidad, Autor: hilda, Fuente: CuentoRelatos

    ... casi hasta el ombligo en forma de amplio escote ventilando la mitad de sus firmes pechos que sin sostén delataban su juventud.
    
    En su cabellera rubia dos pintorescas orejitas se insertaban en una pequeña cofia que se continuaba en la frente hasta rematar en una nariz postiza con unos simpáticos bigotitos de cerda.
    
    Junto a esta joven había una hermosa mujer disfrazada de India mostrando exquisitamente su cuerpo. Una ancha vincha bordada, coronaba su frente y ceñía su dorado cabello ondulado realzando los finos rasgos de su rostro que mostraba descubierto. A su lado estaba un hombre esbelto y delgado casi de 2 metros de altura, disfrazado de Domador de circo, con pantalón streech blanco ajustado tipo calza y una casaca roja también con el rostro descubierto. Ambos se veían bastante maduros aunque muy bien conservados.
    
    Otra pareja, él un hombre atlético y buen mozo, con barba y rubios cabellos largos con disfraz de Vikingo y ella bellísima mujer de unos 30, con abundante pelo negro azabache, ojos verdes y piel trigueña, disfrazada de Amazona casi totalmente desnuda, con sus piernas esculturalmente dibujadas por cintas cruzadas de cuero. La hermosura y sensualidad la destacaba entre todas las que pude ver esa noche.
    
    Me sentía tan cómoda entre estas parejas e irreconocible con mi antifaz, que pensé que seguramente en algún momento de la noche encontraría la oportunidad de sacarme la capa con la que cubría mi cuerpo y mostraría también mi silueta a través de la suave ...
    ... transparencia de mi sensual vestido de cebra.
    
    Degustando el postre se reunieron conmigo Gatúbela, la mujer India y la joven disfrazada de Pantera, dejando a los hombres charlando entre ellos. La chica que era muy simpática comentó que es modelo publicitaria de revistas y que también desfilaba en pasarelas como modelo top. En verdad, su perfecta silueta que recortaba una figura exquisitamente proporcionada no dejaba dudas de su profesión. La otra mujer mayor se distinguía además de su atractiva silueta, por su elegante imagen. En tono suave y sencillo contó casi con humildad que era asistente de su actual esposo, el maduro Domador de potros, que es médico y tenía una clínica de estética-plástica. Gatúbela al igual que yo se sorprendió cuando nos dijo que la joven era su hija de un matrimonio anterior. En realidad eran físicamente muy parecidas y yo le dije que más bien parecían hermanas. Ella se rio agradablemente y me agradeció pero aclaró que ya tenía más de cincuenta. En tono bajo nos comentó que se había hecho con su esposo algunos retoques, bajando la mirada hacia sus erguidos pechos que florecían resplandecientes entre la acordonada chaqueta. Ostentaba una hermosa madurez de refinado estilo conservando casi intactos los delicados atributos de sus años jóvenes. En la profundidad azul de su mirada se notaba la ternura que irradiaba esta sobria mujer.
    
    Gatúbela y yo volvimos a sorprendernos cuando la joven nos contó que su esposo, el que estaba disfrazado de Tarzán era ...
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