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Mi primera experiencia - Parte 1
Fecha: 16/07/2020, Categorías: Sexualidad, Autor: hilda, Fuente: CuentoRelatos
... se divertían con variados disfraces de romano, Batman, Vedette, Mujer Maravilla y muchos más. Los grandes espejos en los muros y el techo multiplicaban la algarabía de esa especie de carnaval carioca apenas iluminado con destellos de rayos luminosos. En ese momento pasó muy cerca mío el Esclavo moreno y pude apreciar su atlética figura de quizá 1,80 a 1,90 m de altura. Nuestras miradas se enfrentaron, me quedé casi paralizada sin darme cuenta, interpuesta en su paso y obligado a pasar muy cerca mío rozó su pelvis con mi abdomen entre la apretada multitud, dejándome como electrizada. La Pantera con toda su despampanante belleza se había bajado el cierre de su enterito hasta la pelvis mientras se movía ardientemente al compás de los temas tropicales. El cirujano me dejaba muchas dudas sobre sus continuas sonrisas y guiños hacia mí. En un momento en que las luces estaban muy tenues, mientras yo bailaba con mi esposo moviendo sensualmente mis caderas, sentí que alguien me tomó por la cintura desde atrás levantando mi vestido hasta mis nalgas, empujándome para hacer un trencito. Mi esposo que seguía bailando alegremente, aceptó el juego sonriendo a quien estaba tras de mi. Yo al principio pensé que era mi amiga que me estaba haciendo una broma, pero al apoyar el cuerpo en el mío sentí a la altura de mi cintura un bulto característico que era presionado con insistencia en mi cuerpo. Al voltearme descubro que se trataba del veterano Domador. La verdad es que el tipo era ...
... muy simpático y no supe que decirle, solo atiné a sonreírle y separarme con sutil delicadeza. De pronto el joven y musculoso Tarzán se acercó bailando con su chica, la Pantera y me tomó de un brazo, mientras la joven mujer se puso a bailar con mi esposo. A mí me resultaba simpática la compañía de esta pareja. Al finalizar el tema, el apuesto cirujano devenido en Domador de circo se acercó y su hijo me dejó en sus manos. Yo hubiese querido no volver a toparme con este atrevido señor pero con el alcohol, mis sentidos no reaccionaban normalmente. El tipo cruzó su brazo por detrás de mi cintura acercando mi cuerpo al suyo lo suficiente como para sentir mis pechos apretados contra él. De inmediato me hizo sentir su bulto que con mis altos tacos sentí apoyar en bajo mi abdomen. El cirujano me inspiraba una extraña sensación, como una especie de magnetismo. Yo comencé bailando bastante pegada a su cuerpo aunque tratando de mostrar cierta cordura ante la mirada de su esposa, la India y de mi esposo que me sonreía sin percatarse del apriete. Al compás de esa lambada, algo relajada por los tragos de champagne, me sentía flotar en el aire con los giros del avezado Domador que me mantenía apretada a su cuerpo, internando su pierna entre las mías. Me sentía extrañamente a gusto con el veterano y me solté para acompañarlo con todos mis bríos. Mis botas cebreadas con tacos muy altos por momentos se despegaban del piso y mi pelvis quedaba a la altura de su protuberante sexo. Yo ...