1. Isabel, cumpliendo mi fantasía


    Fecha: 16/07/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: minvu69, Fuente: CuentoRelatos

    Luego de lo que sucedió con Antonio en mi casa cuando fue a buscar mi licencia médica, los días trascurrieron sin alteraciones, en casa y luego en el trabajo. Nunca más tocamos el tema. Fue como un mes después cuando Antonio, en un pasillo, me dijo que quería conversar conmigo, pero en privado, en otro lugar. Yo pensé que estaba arrepentido de lo que había sucedido y me pediría disculpas, por eso accedí y quedamos de acuerdo en juntarnos en la estación de metro, luego del horario de salida.
    
    Una vez en la estación de metro, me dijo que lo acompañara a su auto. Salimos sin rumbo y en el camino se hizo de noche, no sabía dónde iríamos y comencé a ponerme nerviosa. Llegamos a Vespucio con la carretera, donde existe un parque industrial, es como un terminal pesquero y de frutas, pago un peaje y entramos. Era como una ciudad llena de galpones, con calles y muchos camiones, cargando y descargando.
    
    Avanzamos por la calle principal, cuando llegando a una esquina Antonio me dijo, “mira aquellas niñas”…Y me doy cuenta que eran prostitutas, eran 3 mujeres y 2 travestis. Los travestis eran los más atrevidos para vestirse, uno con un pantalón con todo el culo al aire, tenía un culo mejor que cualquiera y el otro con una minifalda cortísima, peluca y blusa con escote, era el más diva… Las prostitutas eran un poco más recatadas, pero todas mostraban algo, o el poto o las tetas, así como mostrando la mercadería. Antonio pasó despacio y ellas nos hacían señas para que paráramos, para ...
    ... negociar. Yo me puse muy nerviosa, no sabía que quería Antonio, quede más tranquila cuando aceleró y seguimos de largo. Paró en la esquina siguiente, en un bandejón central. Apagó las luces y el motor y encendimos un cigarro, conversamos sobre varios temas, yo estaba nerviosa, no sabía que quería o más bien me imaginaba y eso me estaba comenzando a excitar.
    
    De pronto, puso su mano en mi pierna, yo lo miré fijamente y el me miró de manera lasciva, caliente. Comenzó a recorrer mi pierna con su mano, solo lo que le permitía la falda, lo que estaba descubierto, me miraba y yo comencé a derretirme por dentro. Mi sexo comenzó a empaparse, con cada caricia en mi pierna, cada vez más desinhibida, comenzó a entrar en mi falda y yo solo esperaba el momento en que me tocara la vagina. De pronto un dedo rozo mis labios y eso me estremeció, yo abrí mis piernas para que me acariciara y rápidamente introdujo toda su mano, acariciando mi sexo. Un dedo se abrió paso y notó mis jugos, comenzó a masturbarme. Por las calles de los lados pasaban camiones a cada instante, para un lado y para el otro, esto me tenía intranquila, pero el placer fue más grande: Antonio sabe masturbar, gira sus dedos, luego me penetra, rota, me acaricia y yo me retuerzo de placer.
    
    De pronto Antonio se abalanzó sobre mí y comenzó a besarme desesperadamente, nuestras leguas se enredaron y nuestros alientos calientes se mezclaron, el con sus manos me sacó los calzones y mientas nos besábamos furiosamente seguía ...
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