1. Todo empezó como un sueño


    Fecha: 21/07/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo888, Fuente: CuentoRelatos

    ... que la recorrían y éstas acudieron al llamado. Recorriendo el húmedo trayecto desde la base se su vagina hasta el clítoris que al recibir el contacto produjo que todo el cuerpo vibrara y ella gimió de placer.... Las caricias crecían en intensidad cada vez más. Las manos que apretaban las firmes nalgas cada vez hacían con más fuerza, la espalda era tocada por cada vez más manos, era como estar sumergida en un mar de manos que rodeaba todo su cuerpo. Los dedos que recorrían su entrepierna se detuvieron en la entrada de su vagina y ella suspiro, entonces entraron a un lugar lleno de calor. Ella levantó la cadera todo lo que pudo hasta quedar recargada en las rodillas y oprimió las nalgas para incrementar la sensación que le provocaba ese placer en su interior.... Le movimiento en su interior era cada vez más intenso, más fuerte, ella movía la cadera hacia adelante y hacia atrás para sentir más profundamente. Todo su cuerpo estaba sensible a aquella oleada de caricias, y se erizaba más a cada momento indicando que el momento de su orgasmo se acercaba. Se movió frenéticamente, todo su cuerpo se estremecía y entonces, sintió como una gran oleada de calor la envolvía, desde su centro hacia cada rincón de su cuerpo. Se remojo los labios con la lengua, jadeaba, sin cesar de mecerse, sintió como sus fluidos salían a chorros de su interior. Se aferró al camastro mientras que todo su cuerpo temblaba sin control y las manos que la habían acariciado por aquellos increíbles instantes se ...
    ... desvanecían como la luz del sol al atardecer...
    
    Despertó y estaba confundida, estaba en su cama, con la respiración agitaba, excitada. Su pijama de blusón estaba levantada hasta el estómago, y las sábanas estaban a un lado de ella. Estaba agitada, su respiración era entrecortada y, sin embargo, su cuerpo hormigueaba, en su entre pierna, sentía la humedad a través de su braga de algodón. Movió su mano hacía ese punto y sintió que estaba empapada en la hendidura entre sus labios. Recorrió ese trayecto con su dedo delicadamente dejándose envolver por la deliciosa sensación que le provocaba. Respiró profundamente y percibió el dulce olor de su sexo. Se le hizo agua la boca y trago saliva para contenerse. Aunque nunca lo había hecho, sintió el deseo de oler ese delicioso aroma más de cerca, por lo que metió su mano por debajo y se tocó, gimió de placer mientras se recorría de arriba a abajo, y pellizcaba su clítoris. Acercó sus dedos empapados y los acercó a su cara, al percibir aquel increíble aroma, instintivamente sacó la lengua para probarlo. Al principio su lengua temblaba de excitación, pero una vez que lo probó, se chupó los dedos con fuerza mientras se retorcía por la sensación de excitación en su entrepierna y sus pechos. Con su otra mano, se levantó el blusón para dejar descubierto su pecho, que tenía sus pezones erectos, se los pellizcó, pero no fue suficiente, quería sentir algo más. Se mojó nuevamente los dedos que hasta hace unos momentos saboreaba y los subió de su ...