1. Historia del chip (042): Terapia (Kim 017)


    Fecha: 22/07/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: chopin, Fuente: CuentoRelatos

    ... que lo llevas en esas circunstancias. A partir de ahí, tu libertad es plena. Hay pequeñas preferencias por su parte: que lo lleves cuando duermes y una excepción: si llevas pinzas en los pezones no se permite que te toquen aunque sí las lleves en el clítoris ¿Lo he descrito correctamente?
    
    Kim lo confirmó. Realmente era así. No era tan difícil, por mucho que ella se empeñase en obviarlo. Mariona continuó la exposición.
    
    —A partir de unas sencillas premisas, tienes unas enormes dosis de libertad, de cuerpo, de mente, de alma y de espíritu. Si te preguntasen si eres libre ¿qué contestarías?
    
    Mariona miraba el cuerpo ofrecido de Kim, sin llegar a mantener contacto visual.
    
    —Soy libre... de aceptar esas condiciones. De sentirme orgullosa. De no esperar nada a cambio.
    
    Kim se sentía tan contenta de expresarlo, de demostrar su amor por Roger. No estaba delante pero estaba presente.
    
    —Aparte de Roger, Lin, tú y yo... ¿Alguien más conoce las reglas?— preguntó Mariona. Kim negó sin llegar a saber adónde quería ir a parar.
    
    —Roger te acaricia cuando lo desea. Lin se ajusta a tus deseos, te pones la pinza y le das barra libre. Tú venías a mi sesiones, te ponías las tres pinzas, lo que de por sí implicaba que no te podía acariciar. Ahora no llevas ninguna. ¿Hay alguna diferencia?— preguntó Mariona que estaba sorprendida de haber encontrado de nuevo su habitual compostura.
    
    Kim comprendió entonces lo que quería decir Mariona. Su desconsideración. Esa noche se había ...
    ... presentado en la casa y había cumplido con todos los requisitos. Había sufrido humillaciones dolorosas. Mariona estaba satisfecha de su comportamiento, pero ella no se había ofrecido realmente. Nunca había comprendido que su cuerpo era inaccesible en dos estados diferentes. A Lin se le había explicado específicamente en qué momentos podía jugar con ella. Pero siendo Kim la que en el fondo decidía. Era su necesidad de caricias, no el deseo de Lin, el verdadero motor. Y, Mariona, le había colocado en la disposición mental para comprenderlo.
    
    Kim creía que se había entregado esa noche, hasta que llegó su exabrupto. También lo había creído ahora cuando descubría su cuerpo, lo poco que tapaba el vestido.
    
    —Tienes razón, Mariona. Debemos aprender a ser amigas, amigas de verdad. Y, sin engaños. Y cuando yo lo considere, ceder mis... derechos. Darte plena libertad sobre mi cuerpo. Si es lo que deseamos las dos. Entiendo que yo sólo puedo ceder una vez... luego es algo que ya no me pertenece— reafirmó Kim vislumbrando la trascendencia de lo que, en el fondo se estaba diciendo a sí misma.
    
    —Es algo sagrado, pero claro que tienes el derecho de retirar tu permiso. Es tu implicación lo más importante... junto a tu conciencia de lo que estás haciendo. Tienes un solo amo. Los demás siempre sabremos de las limitaciones. Aunque simplemente sólo hay una: no podemos darte orgasmos. Si te paras a pensarlo, Roger sólo pone símbolo hay un hecho evidente: tu chip te impide tener orgasmos con todos ...