1. Ya no soy aprendiz, soy puta


    Fecha: 25/07/2020, Categorías: Poesía Erótica, Autor: David&kiara, Fuente: CuentoRelatos

    Definitivamente, el trago me activa y vaya que lo hace y como lo hace, de tal manera que termino haciendo cosas que nunca, pero nunca, pensé que las haría, nos fuimos de viaje a centro américa y nos hospedamos en un complejo hotelero que queda en la misma ciudad, en un gran hotel con todas las comodidades, piscina, discoteca (más de una), bares, y un montón de hombres aguantados, la cosa es que estuve con mi marido alojada en ese hotel, la segunda noche (al igual que la primera) nos fuimos a juerguear, tragos baile, besos, y hacer el amor.
    
    Eran, como las 2 de la mañana y subí con mi marido a nuestra habitación, tanto el, como yo estábamos con bastantes tragos encima, pero creo que el un poco más, la cosa es que empezamos con las caricias, besos, dedeo y hacer el amor, lo empecé a cabalgar, y luego él me cambia de posición a un perrito yo le digo, ¿qué te pasa amor, ya no das más?, me empecé a reír y le dije, mira abajo hay un montón de tipos, si ya no puedes, bajo y me tiro a alguno, él me dice, eres pura boca, tu no harías eso, no me tientes le digo, apuesto que no lo harías me dice, ¿y qué pasa si lo hago?, me compras el reloj, aquel que vimos en la tienda del hotel (un Cartier muy bonito), ya déjame terminar, me dijo y bueno seguimos tirando, hasta que se viene y bueno yo, como era de esperarse no me vine, y todavía tenía muchas ganas, él se tiende en la cama, y yo realmente que quede a la mitad o menos y con muchas ganas.
    
    Tengo dos opciones echarme a dormir o… bueno ...
    ... me decidí por la segunda opción, una cosa en la vida he aprendido, cuando se da una oportunidad hay que aprovecharla, en este caso vi la oportunidad de ese precioso reloj, además podría tirar y ganarme algo, así que me voy al baño, me lavo, me arreglo y me pongo mi vestido, me empiezo a maquillar para salir otra vez, mi marido me mira y me dice, que pasa, voy a ejecutar mi apuesta, él me dice ten tu teléfono a mano, ya le digo, me termino de maquillar y salgo, tomo el ascensor y me voy al piso de los bares, ni bien salí del ascensor, veo a varios tipos mirándome, con unas caras de aguantados, parecían prisioneros, yo no les hice caso.
    
    Me fui a sentar al bar, pedí una copa de vino, y se me acerca un tipo bien parecido, me empieza a conversar, me quiere pagar el trago y le digo, no, un rato charlamos y lo despache, me fui a otro sitio en la barra, y el bartender, me alcanza otra copa de vino y me dice aquel caballero le está invitando, lo vi, no estaba mal, se me acerca me saluda, lo saludo, me invita a su sitio, y me senté, en un sofá, el cual está bien bajo, casi al ras del piso, de tal suerte que al sentarme se me ve toda la entrepierna, lo vi al tipo con su cara pegada en mi entre pierna, se sentó, pero lo note perturbado, todo rojo, empezamos a hablar, no podía dejar de mirar mis piernas, no disimules le dije, si quieres mirar, mira, no cuesta nada, luego le dije para bailar, y fuimos, nos empezamos a mover, me conversaba, hasta que no se aguantó, y me dijo, que tal si ...
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