1. Dos maduros para mi (7)


    Fecha: 04/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Despues de la estupenda tarde que pasamos con Carlos, el portero y su mujer Gloria, tuvimos una temporada bastante tranquila de aventuras sexuales, Yo (Alberto) tuvé una temporada de mucho trabajo que apenas me permitía tener tiempo para hacer el amor con Ricardo mi pareja desde hacía siete años. La verdad eramos muy felices y no nos preocupaba estar más de una semana sin sexo, nos queríamos tanto que simplemente estando juntos en el sofá abrazados era maravilloso. Todos los días veíamos a Carlos y su mujer, nos sonreíamos de una manera cómplice incluso a veces nos insinuábamos de manera graciosa.
    
    Pasó casi un mes y medio y Ricardo y yo empezamos a sentir la llamada de aventuras sexuales diferentes, habíamos follado con el portero y su mujer un par de veces mas de manera satisfactoria, pero nos apetecía algo diferente. Y la verdad sin pensarlo ni buscarlo nos surgió algo francamente excitante. Vinieron la hermana de Gloria, la portera con su marido a pasar unos días en Madrid. El primer día que bajamos y nos encontramos con Paco y Rosa que asi se llamaban, nos quedamos petrificados, Rosa era una mujer de unos 56 años, de mediana estatura, entrada en carnes pero muy apretada, se la nota dura como una roca, tetas firmes y enormes, un culo memorable y una cara preciosa, sonrosada con unos preciosos ojos verdes que le daban aspecto de modelo de las pinturas del pintor Rubens. Paco era algo increíble, una auténtico hombre de pueblo de los que tanto me gustan, mediría 1,78 o ...
    ... algo mas, moreno, ojos azules, piel curtida por el sol, manos enormes, barba canosa, calvo, unos muslos y brazos espectaculares, un culo respingón y duro como una piedra, pesaría unos 130 Kg y tenía 58 años. Carlos nos los presentó, cuando estrechamos la mano de Paco a Ricardo y a mí se nos estremeció el cuerpo pensando que si tenía la polla como las manos, tendría que ser descomunal. Devolvimos la presentación, con un "encantados", Gloria nos dijo que su hermana y su marido habían venido a pasar unos días con ellos, que hacía mucho tiempo que no estaban en Madrid, aprovecharían para ver la ciudad e ir a Toledo, Segovia, el Valle de los Caídos, en fin lo típico. Ricardo les dijo que si necesitaban algo que no dudaran en llamar a nuestra puerta para lo que fuera. Carlos se nos quedó mirando con una sonrisa complice, sabiendo por que hacíamos ese comentario.
    
    Al día siguiente estabamos en casa a punto de cenar cuando sonó el timbre, era Carlos, vestido con su mono azul abierto casi hasta el ombligo enseñando ese pechazo y esa barriga espectacular. "Hola Carlos, pasa" le dije yo "ocurre algo?" No no pasa nada solo deciros que el comentario de esta mañana me ha hecho pensar en la posibilidad de montar una tarde estupenda con mis cuñados dijo mientras se tocaba el paquete. "Hombre Carlos, será difícil ya que tus cuñados no creo que esten dispuestos, son muy chapados a la antigua" dije yo. "No te creas yo he ido con mi cuñado de putas a un pueblo cercano al nuestro y es una fiera ...
«1234»