1. Cambio en la carcel


    Fecha: 17/08/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... al ponerme no pude evitar lanzarme a su pene y lamerse lo poco a poco mientras lo introducia entero en mi boca, mientras entre los dos me pusieron a cuatro patas encima de la cama y el feje empezó a darme con una fusta en el culo, mientras no para de chuparmela al otro, yo gozaba con cada golpe de fiesta que me daba mientras me decía perra mala, después el feje empezó a lamerme el culo que tenía empomado y con vello corporal y el otro seguía azotando me con la fusta mientras me ordenaba que entre golpe y golpe les dijese que soy su perra y quiero ser dominada, yo empezé a gemir con mi voz femenina debido a la lengua que recorría mi culo mientras chillaba que era una perra mala que tenía que ser castigada y que lo estaba deseando. Después el jefe empezó a introducirme la puntita y cuando la note gemí como nunca, mientras el otro me puso una correa que dio a su feje y me ordeno gemir como una verdadera puta con la voz más femenina y que mientras les dijese como era y me sentía, el otro mientras se quedó pajeandose. Y mientras el jefe me metía la puntita yo les decía entre ...
    ... gemidos y gemido: soy vuestra perra quiero que me folles y castigueis como la puta que soy, fue entonces cuando me la metió de golpe y gemí como una verdadera perra,sigue porfavor chillaba yo cierre dentro de mi porfavor, mientras el otro hombre me metió el pene en la boca y yo se la chupaba con ganas y sensualidad, entonces él se corrió y me lo hecho por toda la cara yo lamiendo el semen restante, a su vez el feje se corrió dentro de mi haciéndome gozar y gemir como una verdadera perra. Después del sexo me volvieron a dejar inconsciente, y cuando desperté en mi habitación encontré en ella la ropa usada en el coito, unos pantalones super ajustados que cuando me les ponía se me veía un poco las nalgas, una camiseta ajustada que me hacía ensenar el ombligo y un juego de maquillaje. Al día siguiente no pude evitarlo y salí fuera de la celda con los pantalones ensenando un poco en culo, con la camiseta ajustada que ensenan mi ombligo musculado y velludo y con los labios pintados de rojo y mis ojos perfilados, todo a conjunto con mi comportamiento femenino en un cuerpo bien masculino 
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