1. Supertanque -2


    Fecha: 30/08/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Supertanque, Fuente: CuentoRelatos

    ... entonces....
    
    – No, esta bien... Esta bien.... Al menos date la vuelta
    
    – ¿No eres si quiera capaz de quitarte los pantalones delante de tu futuro marido – Silencio – ¿Quieres que me quite yo los míos – Silencio – ¿Te lo hago con la ropa puesta?
    
    – Y no hay una forma de empezar bien esto, como no sé , besándome. Nunca me han besado.
    
    Era preciosa, y mía... y maldita sea.
    
    – Sí, supongo que puedo hacerlo de la forma normal
    
    Me acerque, y mierda, la chica estaba temblando de miedo. Y yo sólo podía pensar en los invitados de la boda... Hola, señor Pinochet, un gusto conocerle. Hola general franquista, aquí tengo un republicano comunista con el que ibas a hacer unas migas que te cagas ¿Cómo coño me la quitaba de en medio?
    
    – Oye, estás temblando de miedo.
    
    – Se me pasara... Abrazame, por favor.
    
    Que asco es ser bueno. De acuerdo, eso podía hacerlo.... Y acariciarla el pelo, y besarla, y acariciarla la mejilla, y volver a besarla... Y la chica dejo de temblar... y yo me quite el jersey y la camiseta de debajo... Que coño, iba a follar con la tía más buena que había visto en mi vida. Empece a quitarme el cinto.
    
    – ¿Que haces?
    
    – Desnudarme.
    
    – Eso ya lo veo.
    
    – Ya esta bien de besos y abrazos, ahora vamos a lo que vamos.
    
    – No eres ningún romántico, por lo que veo.
    
    ¿Romántico? Estoy a punto de follarme a una chica para dejarla embarazada para que se libre de su novio gay, se carará conmigo y convertirla en una especie de esclava sexual. Contra más ...
    ... tardará en metértela, más ganas de salir corriendo.
    
    – ¿Sabes que eso era mi primer beso?
    
    – De puta madre, ahora vamos a tu primer polvo – Silencio... – Oye... si no estás lista, no estás lista y...
    
    – No, no, esta bien.
    
    – ¿Pero como va a estar bien si estás a punto de romper a llorar – Silencio... – Si no quieres, y todo me indica que no quieres, me largo.
    
    – No, no, por favor. Esta todo bien
    
    – Mira, si tú lo dices... Pero que sepas, que contra más tardes, peor para ti.
    
    Me acerque a ella y la volví a besar. Esta vez fue un beso de verdad y noté como se derretía en mis brazos. Iba a quitarla el jersey y me detuvó. La arroje contra el suelo de la furia que me entró.
    
    – O venga ya, basta ya de tanta mojicatería y tanta puta mierda.
    
    – Lo siento... Lo siento... – empezó a llorar.
    
    – Que lo sientes... Tu puta madre... Levantate, que no te he hecho nada.
    
    La ayude a levantarse tirándola del brazo.
    
    – Me haces daño, bestia.
    
    La agarre del pelo. Era la primera vez que trataba de esta forma a una chica, y maldita sea, lo estaba disfrutando.
    
    – Tápate la boca con ambas manos.
    
    – ¿Qué?
    
    – No me obligues a repetirlo y hazlo.
    
    La chica lo hizo. Estaba acojonada.
    
    – Y ahora escucha. Ni se te ocurra moverlas de ahí, ¿vale? No quiero que emitas sonido alguno – agarre uno de sus pechos con fuerza. – ¿Ves que no pasa nada? Haz si con la cabeza – No se movió. – No te preocupes no te voy a hacer nada – Asintió con la cabeza – Bien, y esto es la cremallera de ...