1. GERMAN 6 , DEGUSTADOR DE CULITOS TIERNOS LA INVITACION DEL PADRE PEDRO.


    Fecha: 30/08/2020, Categorías: Gays Autor: GGozador, Fuente: SexoSinTabues

    ... Ricardo me invitaría al terminar la clase. No me equivoqué, apenas se cumplió la hora, Ricardo me dice “veo que ya conociste a Matías, ¿te parece que vayamos al apartamento para que se conozcan un poco mas? Todo ello acompañado de un guiño cómplice, “Por supuesto, encantado” respondí mientras miraba al nuevo amigo. Nos fuimos rápidamente, hacía un poco de calor y el clima húmedo estaba algo desagradable. Apenas llegamos Ricardo fue por unos refrescos a la nevera, Matias se fue al dormitorio para ponerse mas cómodo segun dijo. Por mi parte me saqué la remera quedando solo en bermudas y zapatillas, las que tambien me saqué. Ricardo me ofrece una gaseosa y al sentir hablar algo a Matías me giré y una exclamación escapó de mi boca. OHHHHHH!. Matías venía sólo con un boxer blanco que hacía resaltar la negrura de su piel, pero sobre todo mostraba aquel bulto negro, en dos dimensiones, hacia un costado largo, y hacia abajo, anunciando una bolsa de candys. Su cuerpo desprovisto de pelos, lo hacía ver como una estatua de ébano. Ricardo se acerca con sendas gaseosas para ambos y me invita a sentarnos en el gran sillon, entre ambos amigos. Me pregunta la opinion que me merece Matías y le digo que es muy simpatico y que nunca había estado asi de cerca de alguien como él. Si bien conocía mucha gente de distintas razas, en especial negros, pero otra cosa es estar asi en paños menores con uno que además tenía una estampa para envidiar. Tímidamente le pregunté si podía tocar sus pectorales, ...
    ... recibiendo como respuesta un “toca lo que quieras” que me iluminó la cara. No me hice de rogar, y empecé por su mentón, para ir bajando a sus hombros, bíceps, brazos y torax. Desde ahí me salté a los muslos que eran firmes como todo el cuerpo. “Vaya que tímido” me dice Matias, y toma mi mano derecha y la deposita sobre su bulto. Éste cual una serpiente reaccionó al contacto de mi mano, “oh” exclamé, mientras seguía tocándolo y al hacerlo sentía como iba creciendo y endureciéndose luchando por escapar de su blanca prisión. Ricardo por su parte, me abraza por la espalda y lo siento pasar su lengua por mi cuello y hombros produciéndome un esclaofrío, sus brazos me rodean y sus manos me acarician las tetillas apretando suavemente mis pezones. Al ver ésto, Matias acomoda su boxer y saca lo que ocultaba, pone mi mano sobre aquella bestia negra, que ya brillaba de exitación y absolutamente erecta que parecía un trozo de acero negro y yo de nuevo exclamo “ohhhhh”. Matías se pone de pié, bajando su diminuto boxer, con lo que quedó al alcance de mi boca su anaconda negra, la cual yo abría con entusiasmo. Por su parte Ricardo me besaba las tetillas, y sus manos luchaban por liberarme de la amarra de mis bermudas, y asi poder desnudarme. Sentí como aquella vergota se iba introduciendo en mi boca produciendome un cierto ahogo, yo ya la agarraba con ambas manos pudiendo sentir su tamaño y extrema rigidez y empecé a explorar su bolsa de huevos, bastante grande para lo que hasta ese momento ...