1. A los 9 años descubrì el fabuloso placer de masturbarme


    Fecha: 03/09/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Comencè a masturbarme a los 9 años y no he parado hasta el dìa de hoy en que tengo 42, todo empezò en un grupo de compañeros cuando cursaba el 3er. año de la escuela primaria, yo vivo en una ciudad que està atravesada por un rio, yo vivìa en un barrio perifèrico y todos los fines de semana, el grupo del que yo formaba parte, nos ìbamos caminando por la orrilla del rio y asì llegàbamos hasta un lugar lleno de àrboles y arbustos altos, En ese lugar el rio corre entre bancos de arena y en una curva forma un hermoso estanque de un metro de profundidad, ideal para bañarse y practicar nataciòn, llegabamamos al lugar y nos ponìamos todos en pelotas, nos metìamos al agua y despuès de un buen baño salìamos y nos tendìamos en el pasto a secarnos, luego se eso comenzaba la "fiesta" , comenzàbamos a masajearnos las pijas hasta hacerlas parar bien y comenzaba la polèmica, quien la tenìa mas grande. En esa comparaciòn nadie querìa ser perdedor y acto seguido comenzaba una buena sesiòn de paja, algunos decìan que ya al acabar botaban buena cantidad de leche, en realidad a nadie le salìa ni una gota de esperma, ya que todos tenìamos entre 9, 10 y 11 años con excepciòn de uno que ya habìa superado los 13 y no solo tenìa ya la pija bien peluda sino que era un espectàculo para nosotros por el tamaño de su pija (la tenìa como un hombre adulto) y mas aùn por los chorros de leche que le salìan al acabar. Cuando yo tenìa 13 años, todavìa no habìa tenido sexo con una hembra, me hacìa la paja como ...
    ... un experto, ya habìa probado todas las formas de hacerlo, pero descubrì otra forma de gozar, en los fondos del terreno de mi casa que estaba rodeada de una alta tapia, habìà àrboles frutales y en medio un gran àrbol bien frondoso, yo jugaba desde niño subièndome a ese àrbol y en los atardeceres (ya casi a los 13 años), me subìa a ese arbol, me desnudaba y ya con la pija bien parada, la calzaba en una orqueta y comenzaba a moverme como si estuviera cogiendome la planta y tenìa unas acabadas geniales, una tarde, ya casi noche, estaba en plena faena cuando descubrì que mi padre estaba miràndome, no se porque razòn el habìa ido hasta el lugar y me pillò. La verdad fue que sentì mucha vergûenza y ya no habìa forma de explicar nada, solo guardar silencio y esperar un buen reto de su parte, pero no pasò nada, nunca me dijo una sola palabra, todo quedò como si el no me hubiera visto, a todo esto yo ya fantaseaba con culearme alguna niña de las muchas que habìa en el barrio, era muy tìmido y las chicas parecìan no interesarse mucho en mi, yo estaba pegando el estiròn con 13 años y medio ya tenìa casi la estatura de un hombre, mi verga estando bien parada medìa 15 cm y estaba ya bien adornada de un tupido monte de pendejos color castaño claro como mi pelo. De las muchas chicas que habìa en el barrio, me atraìa especialmente una, le decìan Coca ya que su nombre era Corina pero habìa algo que ni yo mismo entendìa, Coca tenìa en ese entonces 10 años y yo no sabìa porque me calentaba tanto ...
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