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Un reemplazo para mi hermano…
Fecha: 09/09/2020, Categorías: Gays Autor: shillycat, Fuente: SexoSinTabues
... lograba abrirlo más, hacia un círculo con su lengua, la metía. La sacaba y lo lamia. Todo esto con gran intensidad y a un ritmo acelerado. Comencé a gemir suavemente. Intente acariciar su cabeza con mi mano y él solo volteo a verme. Mientras metía su lengua. No supe por cuento tiempo estuvimos así, pero eso para mí era el paraíso. _____ -¿ya te cansaste? Pero si recién comienza lo bueno –Se burló pícaramente al verme tan agitado. -ya –suspire- dale –respiraba un poco entre cortado- Si quieres seguir ya, dale. Se acomodó entre mis piernas. Cerré los ojos y sentí su pene haciendo presión contra mi esfínter, mientras se abría paso en mis paredes anales. No dolió, un poco de molestia a penas, tenía sentido después de aquel beso negro. Conforme su pene entraba casi en su totalidad empecé a sentir algo de dolor de allí donde su lengua no llegaba. Pero podía soportarlo. El comenzó a bombear suavemente con cuidado de no lastimarme, al no encontrar resistencia alguna por mi parte, aumento el ritmo gradualmente. Mi corazón latía con mucha fuerza. Nunca había sentido tanto placer; mi orificio estaba completamente dilatado, abriendo paso para su caliente, dura y húmeda verga, con cada empuje de su pene él aumentaba el ritmo y yo recibía aun más placer. Abracé con mis piernas su cadera y con mis brazos su torso, cada tanto besaba su cuello y le susurraba lo mucho que me encantaba sentirlo dentro y lo rico que me hacía sentir. Su cuerpo desnudo sobre el mío, me sentía protegido, me sentía ...
... a salvo. Me sentía suyo. Me preguntó si quería saltar sobre su verga, –algo que nunca había hecho pero- accedí sin pensarlo. Al sacar su pene, me sentí vacío. Había pasado tanto tiempo deseándolo que no quería dejarlo ir. Al moverme sentía el culo completamente húmedo y abierto, sentía las piernas temblorosas, era una sensación extraña pero muy erótica. Andrés se acostó y me senté encima. Volviendo a introducir su pene en mí sin el menor problema, me sentía completo de nuevo, él comenzó a acariciarme el torso, a jugar con mis pezones mientras yo empezaba a mover la cadera en círculos y luego de arriba hacia abajo. Ahora era yo quien estaba a cargo y pronto encontré el punto donde sentía más placer. Me recosté hacia atrás y apoye mis manos en sus muslos y comencé a subir y a bajar con tanta velocidad y fuerza como pude, era como si intentase tocar mi ombligo con su pene –desde adentro- ese era el punto más placentero. Empecé a tener una sensación creciente de un placer desconocido. Andrés respiraba agitadamente. Me tomo de los costados del pecho y me trajo hacia adelante, puse mis manos en su pecho, me tomo de la cadera con sus manos y comenzó a bombear intensa y frenéticamente, aumentando la fricción de su verga en mi culo, estábamos bañados en sudor. Y aquel fuego creciente en mi interior se apodero de mi cuerpo dándome el placer máximo, empecé a sentir contracciones en mi interior, en mi esfínter y en mi pene; este empezó a eyacular por primera vez mientras Andrés hundía su ...